UNA vez más, la izquierda municipal gaditana y sus amigos han querido hacer virtud de la necesidad. Es normal y se entiende, pues para eso se encuentran en la oposición.…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

TRANQUILOS, que este no es un artículo negacionista, como aquella chirigota a la que le pidieron el telonazo. Algunas personas niegan el calentamiento global basándose en datos parciales. Y otras personas lo justifican con datos discutibles. Es evidente que las temperaturas han subido en los últimos años. Sin embargo, no todos los años son más calurosos que el anterior. Es más caluroso el promedio de las décadas. Sin olvidar que hay ciclos de lluvias y de sequías. Pero no trato de enrollarme con la meteorología global, sino de recordar que puede afectar a las playas de Cádiz. Para bien, porque la temporada de playas, en teoría, podría durar 12 meses. Y para mal, porque si sube el nivel del mar, se tragará las playas, y habrá que regenerar la arena con más frecuencia.
SEVILLA, ciudad apegada a las costumbres y las tradiciones, mantiene una perpetua polémica acerca de lo extraordinario. Se suele centrar en las procesiones conmemorativas, que salen en fechas ajenas al calendario festivo que las justifica, pero encubre un sentimiento más amplio. Para empezar, hay que definir lo extraordinario. Lo más perogrullesco es calificarlo como aquello que trasciende lo ordinario; es decir, que no se ajusta a lo habitual. Sevilla vive anclada al calendario: la Cuaresma, que aquí parece empezar el 7 de enero y confirmarse el Miércoles de Ceniza; la Semana Santa, de fechas móviles, pero en marzo o abril; la Feria, de fechas móviles, pero en abril o mayo; el Corpus, de fechas móviles, pero en mayo o junio; el verano, que según pasa la Velá de Santa Ana abre el éxodo a las playas; el otoño, que es como una transición (para muchos la estación más bonita del año en la ciudad) y diciembre, que marca el camino del Adviento, con los gozos de la Inmaculada, hacia la Navidad. Y vuelta a empezar.
FRANCO murió hace casi 50 años, y medio siglo después tenemos un Gobierno en el exilio. El presidente del Gobierno en el exilio se llama Carles Puigdemont y reside en Waterloo. Es como Don Juan para los monárquicos cuando se exilió en Estoril. A Waterloo van todos en peregrinación para hacerse una foto y rendirle pleitesía. Santos Cerdán, que oficialmente es el secretario de Organización del PSOE, en la práctica se ha convertido en el jefe del Consejo Privado de don Juan, digo de don Carles, al que visita para llevarle papeles y hacerle consultas. En las últimas semanas acuden muchos peregrinos, para ver qué se le ha ocurrido a su excelencia.
SIEMPRE que presentan un nuevo proyecto en Cádiz se debe acoger con las debidas reservas. De cada 10 proyectos no se cumplen nueve, por lo general, y quizá sea una apreciación optimista. No obstante, en el caso del proyecto del grupo Womack para el muelle Reina Sofía, hay aspectos que le dan verosimilitud. Entre ellos que la Autoridad Portuaria esté presidida por Teófila Martínez, la única que hizo inauguraciones de cierto relieve en Cádiz durante el siglo XXI. También es verdad que este proyecto no se puede empezar hasta que desalojen los contenedores de ese muelle y pasen a la nueva terminal, supuestamente en 2026. Esa terminal que, según algunas lumbreras de la ciudad, era un proyecto faraónico que no serviría para nada.
LAS muertes del profesor Enrique Valdivieso y su esposa, la profesora Carmen Martínez, en un siniestro fortuito, han causado profunda consternación en Sevilla. Y también, por causa diferente, la muerte del abogado Ignacio Pérez Franco, que fue pregonero de la Semana Santa de 2012 y hermano mayor del Baratillo en unos años de auge de su hermandad. Sobre la muerte de Enrique Valdivieso y su esposa se ha aclarado el origen del siniestro y han sido elogiados justamente sus méritos. Sobre la muerte de Pérez Franco se ha expresado un inmenso dolor. Quizás (y paradójicamente), porque como en la novela de Gabriel García Márquez era la crónica de una muerte anunciada, por el agravamiento de su salud en los últimos meses.