PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

SIEMPRE que sale algo interesante a la venta en Cádiz lo compran unos sevillanos. Pasó con el Cádiz CF, cuando aquella subasta que organizó Antonio Muñoz, en los tiempos de Sinergy, que casi lo desciende a Tercera División. Todavía lo están reclamando, será para jugar contra el Arcos y el Conil. Pues bien, en aquella subasta, apareció Carlos Medina, para trasladar una oferta de Locos por el Balón. Esa empresa (en cuyos pormenores de Vizcaíno y Pina no voy a entrar) tiene su sede oficial en la calle Carlos Cañal, número 4, de Sevilla, cerca del Ayuntamiento. Ahora, en la subasta del edificio del Tiempo Libre, ha resultado ganadora otra empresa sevillana, llamada Vico Black 98, con sede en la calle Saladilla, número 7, de Tomares (Sevilla), considerado el pueblo más rico de la provincia vecina.
DESPUÉS del Año de Murillo, y en pleno Año de Magallanes, en estos días se ha puesto de moda el Trimestre de Montañés. La exposición del Museo de Bellas Artes de Sevilla se denomina Montañés, maestro de maestros, por lo que queda claro que pretende resaltar su magisterio en la imaginería. Permanecerá abierta hasta el día 15 de marzo, un detalle importante, ya que no hace falta que vayan todos en el próximo puente de la Inmaculada, ni tampoco que la dejen para los últimos días, ni mucho menos que se les pasen las fechas. Hay que verla y hay tiempo suficiente. Es cuestión de organizarse bien. Al margen de que en Sevilla gusta mucho una cola.
EN Cádiz parece que están jugando al Monopoly con los edificios, que cambian de dueños y de usos con increíble facilidad. Sin embargo, en la mayoría de los casos, igualmente servirían para un roto que para un descosido. Dos ejemplos maravillosos son Valcárcel y los depósitos de Tabacalera. En Valcárcel iban a construir un hotel de lujo de cinco estrellas, según el acuerdo al que llegaron la Diputación y el Ayuntamiento, pero ahora parece que toda la vida ha servido para la Facultad de Ciencias de la Educación, que fue un remiendo cuando fracasó el hotel. Igual que los depósitos de Tabacalera. Ahora parece que la intención de construir allí la Ciudad de la Justicia viene del siglo pasado, cuando la idea del anterior Ayuntamiento era construir allí un espacio de arte progresista como el Matadero de Madrid.
POR culpa de las negociaciones para formar Gobierno, por culpa de los ERE, por culpa de los premios de la MTV, las Estrellas Michelín y la Cumbre del Espacio, por culpa de la iluminación navideña para el Black Friday, por culpa de Magallanes y Montañés, por culpa de lo que sea, no se le está dando importancia a una gran barbaridad: el arboricidio de los naranjos sevillanos. Ríanse ustedes de cuando Susana Serrano llamó Juan Serrucho al alcalde, para lo que puede ocurrir. Se van a cargar la Sevilla del azahar, y van a eliminar más de la mitad de los naranjos que existen. No será a lo bestia, no será a serruchazo limpio. Tampoco será en plan de apearlos en modo terapéutico, como si sufrieran una lipotimia. La receta será sutil. Cuando un naranjito de Sevilla se vaya a hacer puñetas será sustituido por una especie diferente.
EN condicione normales (sin tantas bajas y con otro árbitro), el Cádiz no hubiera perdido en Fuenlabrada. Fastidia perder ante un equipo que no fue superior, incluso jugando más de dos tercios del partido en superioridad numérica. El Cádiz ha entrado en un momento difícil, por las lesiones. Ya no sólo han caído futbolistas titulares del plan A, sino suplentes del plan B, por lo que juegan elementos del plan C, como Rhyner y Quezada, que no están adaptados, y cometen errores en jugadas puntuales que resultan decisivos. El Cádiz tiene un sistema que necesita a jugadores a tope. Más aún si se tropieza con un árbitro casero como Ais Reig, que administró las tarjetas amarillas a su manera.