MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

LA alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, se había mostrado hasta ahora como una mujer bastante sensata en la política. Por eso, ha llamado la atención esa foto que subió a Instagram donde aparece a modo de cartel del We Can Do It!, que así en inglés queda como más confuso. Pero que, traducido a la lengua española, significa que podemos hacerlo. El nombre de ese partido, o lo que sea, lo plagiaron Pablo Iglesias y sus compis de ahí. Si en ese cartel viéramos a Teresa Rodríguez, yo lo entendería, y me parecería normal para su mentalidad e ideas. Pero que lo haga una alcaldesa del PSOE ya es más rarito. Ese podemismo feminista rezuma populismo de arriba abajo. Aparte de que parece un meme chungo, como el de Benedicto XVI con la bufanda del Cádiz.
HAY una gran diferencia entre la realidad y el deseo, dicho sea sin evocaciones poéticas de Luis Cernuda. El deseo se expresa con planes para 2025, con estrategias para 2030, con actos vistosos en los que se habla de convertir a Sevilla en un gran nudo logístico, en la encrucijada del sur de Europa y el norte de África, en el corazón de Andalucía y en la amiga de Portugal. Se habla de innovación, de tecnología y de fantasías animadas. Frente a eso, está la realidad. Lo real desmiente a lo imaginario. Lo real es que las infraestructuras de Sevilla sufren un retraso de más de 25 años, tras el frenazo impuesto a continuación de la Expo 92.
EN cualquier ciudad del mundo civilizado no se entendería la polémica que existe con la fiscalidad del Carnaval. Sólo se puede entender si le aplicamos una mentalidad gaditana, que viene del socialismo utópico y el anarquismo libertario, combinado con la doctrina social de la Iglesia. Es decir, una fusión de Fourier y Bakunin con León XIII, o una síntesis entre Fermín Salvochea y el beato Diego José. Traducido resulta que por lo humano y por lo divino está justificado que el pobre se busque la vida, en casos de necesidad. Y que se comprende que la buena gente modesta cobre una paguita del paro, o la pensión, mientras se busca alguna ayudita con unos chapús de si te vi no me acuerdo.
POR fin han nombrado a una mujer pregonera. Le ha correspondido a Charo Padilla ese honor. No se ha demorado sólo por machismo, sino especialmente por miedo. Es decir, por un temor al qué dirán si no le sale bien. Esa lupa enfocada de la que habla Charo. Pues se ha dado por supuesto que la primera mujer pregonera que salga al escenario del Teatro de la Maestranza representa a todo el género femenino en su faceta pregoneril. Algo así como la Eva de los pregones, que nos lo ofrece a modo de manzana, a ver si gusta. Es una estupidez, porque si un hombre pregonero suelta un petardazo en el atril (y no sería el primero, ni el segundo), el problema es sólo suyo, pero no de todo el género masculino.
EL Cádiz sufrió una derrota dolorosa ante el Alcorcón, que se gestó en un primer tiempo de errores e infortunio en que todo salió mal. Le bastó al Alcorcón jugar con orden y enviar balones largos para dejar en evidencia a la defensa del Cádiz, con la habilidad de Jonathan Pereira y dos chispazos de Juan Muñoz. Esta temporada el Cádiz mueve mejor el balón, y se despliega con más aseo, pero no tiene peligro en el ataque; y atrás sufre porque no existe contundencia ni solidez. Es una plantilla descompensada, que puede sufrir mucho si el entrenador no lo remedia ya.