CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

LO bueno de hacer preguntas parlamentarias es que se deben contestar, y en ocasiones se les ve el plumero. Es el caso del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, hombre atormentado por lo que le piden: un puente por aquí, un túnel por allí, un Metro más allá… Y así va dando capotazos, y si te he visto no me acuerdo. Vino este ministro a Sevilla, y no me refiero al día del paseíto de Pedro y Susana por los jardines de San Telmo, sino cuando dijo algo de ampliar los tableros del puente del Centenario, y explicaron el caso del puente de Rande en la ría de Vigo. De inmediato, se presentó como una excusa cutrecilla para ahorrarse los túneles de la SE-40. Sin embargo, ahora se ha visto que es peor, mucho peor. Nada de ampliarlo a ocho carriles. Lo único que ofrecen es cambiarle los tirantes.
CUANDO gobernaba Mariano Rajoy, ese registrador de la propiedad, el PSOE exigía la inmediata supresión del peaje de la autopista, incluso pagando un rescate si preciso fuere, porque no se podía aguantar que esta provincia siguiera tan castigada como ninguna otra del país, incomunicada con el mundo, etcétera. Por el contrario, cuando gobierna Pedro Sánchez (del mismo PSOE), el peaje costará 7,40 euros en cada viaje a partir del próximo mes de enero, con una subida de 10 céntimos más, y eso es lo que hay. Porque dicen lo mismo que los otros del PP: que a final de 2019 caduca la concesión y no será renovada, y que cuesta muy caro rescatarlo, por lo que es preferible tener paciencia.
ES curioso que en casi todas las mesas de los barrios hartos ganó el PSOE, que es el partido que gobierna el Ayuntamiento. No estarán tan hartos, ¿no?; o quizá sean unos jartibles. Pero, ojo… Han ganado más cortitos que otras veces. Está claro que a la hora de votar lo que más influye es la ideología. Vivimos en una sociedad que se ha bloqueado entre la derecha y la izquierda, incluso por los extremos. Así los que inclinan la balanza son los del centro. En Sevilla hay barrios inasequibles al desaliento. En general, aunque desinflados, el PSOE y el PP siguen siendo las opciones mayoritarias, el eco del bipartidismo no se ha extinguido, sino que se ha bloqueado, a diestra y a siniestra. Aún así, el PSOE ganó en seis distritos y el PP en cinco. Esto es importante, de cara a las municipales. No va a ser de cara al sol. Ni de cara a la internacional. Porque todo se queda en la Plaza Nueva.
EN Cádiz hay dos puentes: el nuevo y el viejo. Según los informes del Ministerio de Fomento, el puente viejo está viejísimo. Es una de las infraestructuras españolas que necesita más obras de mantenimiento. Es decir, Cádiz necesitaría que el puente viejo (o de Carranza) lo volvieran a construir nuevo. Si hubiera un alcalde como los de antes, pediría al ministro Ábalos (que es del PSOE de Sánchez), que construya otro puente para la Bahía. Y la gente hablaría del puente de Kichi. Y él podría poner imágenes bonitas, captadas con drones, en las pantallas LED que todavía funcionan para las farmacias de guardia y el tiempo. Pero pierdan las esperanzas. No tenemos un alcalde con amor a los puentes, y eso se le nota.
QUIÉN le iba a decir a Alfredo Sánchez Monteseirín que esas setas, que ha legado para la posteridad de Sevilla, se convertirían algún día en el manifestódromo de los podemitas. Es decir, en el manifestódromo de todos los indignados, que en su mayoría son los que han confluido en el populismo de Pablo Iglesias con su extrema izquierda. ¡A la calle, podemitas, a la calle! Y así, en las setas, unos días aparecen los vecinos de los barrios hartos. Otras veces acuden los de las manifas antifascistas, que sólo admiten los resultados cuando ganan ellos. Y en pleno puente de la Constitución y la Inmaculada, con mucho ambiente, se concentran algunas decenas de románticos ecologistas para protestar por la turistificación.