ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

EN la vida siempre tuvo mala suerte, excepto una vez: el día que la eligieron ninfa. Verónica Otero, que ha muerto a los 35 años, era una mujer joven, como tantas otras, aficionada al Carnaval y a las tradiciones de Cádiz, que peleó por cumplir unos sueños razonables que se le escapaban. Menos aquella vez, cuando la eligieron ninfa del Carnaval, a ella, que era una chavala sencilla de un barrio modesto, nada llamativa, que podía ser como tantas, pero que aquella vez había despertado el interés del jurado presidido por Paco Moya. Así tuvo su noche de gloria en la plaza de San Antonio, en un espectáculo donde desfiló como una artista y no fue elegida diosa, pero donde se empezó a fraguar una amistad que ella cultivó entre aquellas jóvenes gaditanas, de todas las clases sociales, tan diferentes, que no se conocían.
HOY se celebra el día de San Miguel, que cuenta con velada en el Muelle de la Sal y con toros en la plaza de la Maestranza. Pero en este otoño se cumplen también 150 años del derribo de la parroquia de San Miguel, uno de los mayores atropellos cometidos contra el patrimonio histórico de Sevilla. Así empezaron a cargarse la actual plaza del Duque, a lo salvaje, y no sólo con lo que sucedió hace 50 años en las casas palacios reconvertidas en grandes almacenes. El derribo de San Miguel se llevó por delante una joya arquitectónica del siglo XIV, uno de los mejores testimonios del gótico-mudéjar. Era uno de los principales templos de Sevilla. Allí se casó el pintor Diego Velázquez. Allí tenían su sede tres cofradías: Soledad, Amor y Pasión.
LA Constitución española cumple 40 años en diciembre, y le están organizando fiestas de cumpleaños. Una muy interesante tuvo ayer por escenario el Oratorio de San Felipe Neri en Cádiz, organizada por El País y la cadena SER. Desde que Carlos Gardel cantó en su tango Volver que “20 años no es nada”, la gente dice que 40 años tampoco. Pero 40 años es el doble, ¿verdad?, y ya te vas haciendo maduro. Uno de los políticos que habló ayer en el Oratorio dijo anteriormente, cuando tenía 37 años, que no había vivido en los tiempos de Franco. Ahora se considera que un mayor de 40 años ya no debe ser líder de un partido, aunque sólo sobrevive uno, Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno. Los 40 años también se curan con el tiempo.
LA semana pasada escribí sobre los jueves que perdimos y hoy sobre los viernes que ganamos. Nunca se habló de los viernes que hay en el año que relucen más que el sol, porque el Viernes Santo suele amanecer lluvioso, o al menos nuboso y dudoso. Algunos supersticiosos culpan a la luna de Parasceve, como origen del mal fario. La luna no tiene la culpa y se puede demostrar, aunque me lo ahorro. El viernes era el día en que había problemas con los costaleros profesionales, pues las cuadrillas llegaban reventadas. En la Feria, el viernes era cuando algunos ya dimitían, como si fueran ministros de Sánchez, y se iban a la playa. El viernes siempre fue, es y será un día piadoso, de visitar al Señor en San Lorenzo. El viernes era el último día laborable.
ASÍ como Enrique Tierno Galván escribía bandos, en sus tiempos de alcalde de Madrid, en Cádiz nuestro alcalde, José María González, escribe cartas. En verdad los bandos no los inventó Tierno, sino que ya venían de antes, incluso de los tiempos de Franco, cuando en Cádiz hubo alcaldes como José León de Carranza que publicó algunos, por lo general rimbombantes y previsibles. Me parece bien que el alcalde escriba cartas. Además, ese epistolario lo podrá recopilar algún día. José María Pemán publicó Mis almuerzos con gente importante. José María González podría publicar Mis cartas a gente importante. O bien A la gente, tan sencillamente, ya que él no se da importancia.