CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

HAY mucho en juego. Hay cuatro años en juego. Por eso se entiende muy bien que Pedro Sánchez no venga a Sevilla en toda la campaña electoral. Aunque ayer estuvo con Susana Díaz en Chiclana, para disimular, en una de las dos presencias que tendrá el presidente del Gobierno en toda la campaña andaluza. Cuando el Consejo de Ministros del paripé, Pedro se reunió con Susana en los jardines de San Telmo, por donde ella lució su mono naranja dulce. Puede que fuera allí donde le pidiera: “Y no pisarás Sevilla”. Mejor sola que mal acompañada. Mejor a su aire que con el hombre que pactó con Podemos y los independentistas catalanes. Cuanto más lejos esté, mejor. Dicen que, por el mismo motivo, han ocultado el logotipo del PSOE en los carteles, donde se lee +Andalucía.
RESULTADO engañoso. El 1-3 no guarda relación con el partido. Lo normal hubiera sido que el Cádiz perdiera en Córdoba. Ganaron en los últimos minutos, cuando resultó providencial la entrada de Aketxe en el tercer cambio. Bajo una fuerte lluvia, estaba dando la sensación de que el Cádiz se conformaba con el empate, después de un partido repleto de imprecisiones. Pero en esta categoría equilibrada, la fortuna pone y quita puntos. El Córdoba estrelló tres disparos en la madera y tuvo casi siempre el mando. Pero su defensa es un coladero y el Cádiz, a última hora, supo aprovecharlo.
LAS encuestas del CIS de Tezanos te las puedes creer o no. Ya se verá el 2 de diciembre si iban bien orientadas. Pero la derecha, después de Rajoy, ha perdido el rumbo y la compostura. Ha vuelto a la división que mantuvo al PSOE de Felipe González durante casi 14 años en el poder. Así afronta un momento que algunos ingenuos confunden con una nueva primavera. La historia se repite cuando cometen los mismos errores del pasado. Lo entendió hasta Fraga, al que le costó trabajo aprenderlo. Ahora el centro y la derecha se han dividido en tres partidos que aspiran a la hegemonía: el PP, que la tenía; Ciudadanos, que la busca; y Vox, que incordia por el extremo.
EL primer día de la campaña electoral es como la mañana los Reyes Magos: siempre nos trae alguna sorpresa. Nos levantamos con esa ilusión de qué nos vamos a encontrar, pues nunca se sabe por dónde puede aparecer algún candidato con sus pegatinas. En estos días parecen it girls, cuelgan sus fotos para alardear. En Cádiz, este día tan bonito amaneció algo grisáceo, y con las farolas de la avenida del soterramiento (o de Juan Carlos I) llenas de banderolas, que no anunciaban una exposición o un concierto, sino a Susana Díaz la del PSOE y a Juanma Moreno el del PP. Siempre se dice que los carteles y las banderolas no sirven para nada. Pero siempre los ponen. Son incorregibles.
EN contra de lo que algunos suponían, creo que las elecciones del Consejo General de Hermandades y Cofradías han servido para fortalecerlo. Personalmente, tanto el nuevo presidente, Francisco Vélez, como el otro candidato, Antonio Piñero, se han comportado como unos señores. Ellos sí han dado un buen ejemplo. Han lidiado una situación que era delicada, al enfrentarse en las urnas y con focos el hasta ahora tesorero con el hasta ahora presidente en funciones. Piñero había heredado el cargo como vicepresidente que era; y en una decisión que le honra (coherente con lo que pensaba en tiempos del Consejo anterior) prefirió someterse a una votación, en vez de atrincherarse en seguir sin refrendo explícito. Sabiendo que podía ganar o perder.