YA apenas se habla del Área Metropolitana de la Bahía de Cádiz, aunque la mancomunidad al parecer sigue existiendo. Ya no es como hace 25 años, cuando se hablaba y se escribía mucho de la Gran Ciudad de la Bahía, que se iba a formar con 700.000 habitantes, uniendo a los municipios de Cádiz y Jerez con su entorno de San Fernando, El Puerto de Santa María, Puerto Real, Chiclana y Rota, que están todos a poca distancia entre sí, y hasta se les pudiera unir, ya puestos, Sanlúcar de Barrameda y Chipiona; o incluso Arcos y Medina Sidonia, y Vejer y Conil, aunque entonces nos meteríamos en lo que se denomina La Janda. En fin que esta provincia es muy rara. Todo está cerca, pero lejos. Metropolitano nos suena al Atlético de Madrid.

AL abordar el problema de la vivienda en Cádiz uno de los grandes inconvenientes es el desajuste de la realidad. En los últimos años han proliferado los pisos turísticos. Raro es el día que no se publica algo en el Diario diciendo que se han limitado, que se están limitando, que se van a limitar por unos años, que van a cambiar otra vez el PGOU que se cambia cada poco tiempo para nada, y no se sabe qué más. Y después ocurre que la realidad está por encima de los deseos. La realidad de la vivienda en Cádiz está al margen de los deseos de los que quieren que les regalen los pisos; o sencillamente que sean buenos, bonitos y baratos. Y algunos que critican la vivienda en Cádiz hasta forman parte del problema y tienen pisos turísticos de su propiedad.

LA llegada del nuevo Papa León XIV ha causado una gran expectación. En ese afán de saber más de su trayectoria y sus vivencias, se han resaltado sus vínculos con España. Se llama Robert Francis Prevost Martínez; y aunque nació en Chicago, su madre tenía ascendencia española. También se ha sabido que ha visitado España en varias ocasiones, todas relacionadas con los agustinos. El cardenal Prevost ejerció como prior general de la Orden de San Agustín desde 2001 a 2013. Y es curioso que estuvo de visita en Cádiz en 2007 para conocer el convento y la iglesia de San Agustín. Aunque la mayoría de sus viajes a España se debieron a la presencia de los agustinos en colegios católicos. La educación religiosa ha sido una de sus principales preocupaciones y será una de sus referencias pastorales.

CUANDO falleció Francisco, algunos destacaron que había sido un Papa “que hablaba en español”. Por ningunear su legado y los cambios que alentó en la Iglesia, con un talante que algunos consideraron progresista, según su visión simplista del mundo. Pues bien ayer fue elegido otro Papa que habla español, aunque con acento guiri. En su primera alocución, Roberto Francisco Prevost Martínez, en adelante León XIV, habló de la paz y la justicia en el mundo, de la sinodalidad, y elogió a Francisco, que lo nombró cardenal. Lo dijo en italiano y también habló en español para recordar a sus fieles de Perú. Tiene la nacionalidad peruana, además de la estadounidense. Allí se curtió como misionero agustino. Es un Papa que aparecía en las quinielas vaticanistas en un segundo plano, como outsider.

HOY comienza el cónclave para la elección del nuevo Papa. Donald Trump no está entre los candidatos, aunque le gustaría. Ha dado la vuelta al mundo ese montaje en el que aparece disfrazado de papa, que realizó con ayuda de la inteligencia artificial. De inmediato se formó bastante revuelo, aunque no tanto como si se hubiera disfrazado de ayatolá iraní, en cuyo caso se hubiera considerado una ofensa intolerable. El mismo Trump dijo que era una broma. Y como tal se la ha tomado casi todo el mundo. Aunque la Conferencia Episcopal de EEUU indicó que era una falta de respeto. En este caso, lo que se debe añadir es que Donald Trump ha tenido una mentalidad carnavalesca. Pues lo que hizo es propio de un cuarteto. Lo único que le faltaba a Trump era imitar al Libi, pero de todo se aprende.