LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia,…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

LA Real Academia Española dedica mucho tiempo y recursos a establecer la pureza ortodoxa de la Lengua. Por ejemplo, hubo una gran polémica para decidir si solo se debía acentuar, o no. Por una tilde, los señores académicos montaron un gran guirigay y aún hay discusiones que llegaron a México, aunque la señora Sheinbaum Pardo, en este asunto, no se ha pronunciado todavía, ni Pedro Sánchez tampoco. No obstante, en esta campaña electoral andaluza hay otro problema lingüístico que nos debería preocupar. Y es la denominación más acertada para el actual presidente de la Junta de Andalucía. Parece tres personas distintas y es un solo hombre.
SOMOS muy éticos, solidarios y estupendos cuando vemos los problemas desde lejos. ¿Y cuando nos afectan de lleno? Un amigo me preguntó: ¿qué crees que dirían los gaditanos si el Gobierno acuerda que el crucero Hondius vaya al puerto de Cádiz con 140 personas que no presentan síntomas del hantavirus, pero podrían estar incubándolo? ¿Y qué dirían los partidos andaluces, en plena campaña, que podría quedar condicionada por esa decisión, ya que tanto hablan de la sanidad pública? Es muy fácil juzgar a los canarios y decir que son insolidarios. Olvidando que en Cabo Verde y en Marruecos no les han autorizado para trasladar tres enfermos a Ámsterdam.
LA mala suerte ha entrado en la política. El presidente de la comisión que investiga el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, dijo que fue un “accidente fortuito, con una carga enorme de mala suerte”. Y tenía un fondo de razón. Si uno de los trenes hubiera pasado por el lugar cinco minutos antes, o después, no hubiera ocurrido esa gran desgracia. Una “carga enorme de mala suerte” se suele dar en los accidentes y en otras cuestiones de la vida. Pero este mismo señor criticó la gestión de Renfe y Adif, y dijo que en la red ferroviaria española hay un problema y no se ha invertido bien el dinero. ¿Entonces? ¿Es sólo mala suerte? ¿Si te quedas dormido conduciendo, y te estrellas con tu automóvil, es mala suerte? ¿O es que no te deberías dormir? La vía de Adamuz podía estar en mejores condiciones.
AL final, la gente preguntaba: ¿Y quién ha sido el ganador? Respuesta: Hubo dos. El Sevilla FC, que ganó a la Real Sociedad con un gol de Alexis, y salió de los puestos de descenso a Segunda. Y la UD Almería, que ganó al Mirandés por 4-2, y se colocó en puesto de ascenso directo a Primera. Todo sucedió a la misma hora. Pero conste que todavía esto no se ha acabado, y que el éxito o el fracaso se pueden decidir por pequeños detalles. Hace falta máxima concentración, y no cometer errores estúpidos en el alargue, como el Cádiz CF con la Cultural Leonesa, para regalar puntos a los rivales. Es una mala tentación programar un debate de candidatos y dos partidos de fútbol decisivos un lunes a la misma hora.
AL final, la gente preguntaba: ¿Y quién ha sido el ganador? Respuesta: Hubo dos. El Sevilla FC, que ganó a la Real Sociedad con un gol de Alexis, y salió de los puestos de descenso a Segunda. Y la UD Almería, que ganó al Mirandés por 4-2, y se colocó en puesto de ascenso directo a Primera. Todo sucedió a la misma hora. Pero conste que todavía esto no se ha acabado, y que el éxito o el fracaso se pueden decidir por pequeños detalles. Hace falta máxima concentración, y no cometer errores estúpidos en el alargue para regalar puntos a los rivales y ponerte tu mismo la soga en el cuello. Es una mala tentación programar un debate de candidatos y dos partidos de fútbol decisivos un lunes a la misma hora.