A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

SE suele decir que Sevilla es una ciudad novelera, a pesar de su gusto por lo tradicional. Esto se nota en los centros comerciales. Siempre que inauguran uno parece que es el fin del mundo para los demás. Y no digamos para el comercio familiar de toda la vida, que lleva muriéndose desde antes de la Segunda República, aunque todavía quedan algunos supervivientes. Pero las costumbres son las costumbres. Entre las arraigadas en la ciudad está el alunizaje. No es como el de Armstrong, Aldrin y Collins, ni viajan con el Apolo 11, sino con coches de BMW y Seat robados para dejar los comercios con la luna llena. Llena de cristales se entiende, después de cargárselas para robar a lo grande. A MediaMarkt le corresponde el honor de haber sido el primer comercio asaltado en el Lagoh. Y ha tardado sólo cuatro días desde la inauguración.
LA ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, dijo en la entrevista publicada en este Diario y firmada por Alejandro Martín que “la ejecución de la ITI está al 30%”. Eso ya lo había anunciado la Comisión de Seguimiento el pasado mes de julio. Esta Inversión Territorial Integrada (ITI para los amigos) fue valorada en más de 1.285 millones de euros y presentada como una oportunidad para crear y atraer empresas en Cádiz, para fomentar el empleo, para realizar proyectos, para incentivar la innovación y apoyar a los emprendedores. Esto último es importante: no se olviden de la innovación y de los emprendedores, que aparecen siempre que sueltan la manteca colorá. Después se emprenderá poco, pero se comprenderá todo.
EL pasado sábado un médico y una enfermera fueron agredidos entre empujones, insultos y amenazas, cuando cumplían su actividad profesional sanitaria en el Centro de Salud de Alcalá del Río. Los presuntos agresores, una pareja que fue denunciada, se quejaban porque habían tardado un cuarto de hora en atenderlos para una cura programada, debido a que los profesionales estaban ocupados en una urgencia. Así está el patio de la sanidad pública en Andalucía. La repetición de hechos semejantes nos ha llevado a un punto de insensibilidad social, en el que estas agresiones pasan casi desapercibidas, como si ya formaran parte del sistema. Es comprensible la indignación de los sindicatos de médicos y de enfermería. Y de los profesionales, en general, algunos de los cuales se largan del sistema público andaluz en cuanto pueden.
EL consejero de Hacienda de la Junta, Juan Bravo, estuvo la semana pasada en Cádiz, y dijo que el Hospital de Puntales costará unos 400 millones. Una inversión que la Junta está dispuesta a hacer en los próximos años. “Es un compromiso con Cádiz”, dijo este consejero, nombrado por el PP tras el cambio. Una promesa que queda apuntada. Resulta curioso, porque el Ayuntamiento de Unidas Podemos (a las próximas van de Unidas Podemos con Pablo, y no de Adelante con Teresa) está trabajando en dos proyectos para ese mismo solar de los antiguos terrenos de la Aeronáutica: un aparcamiento de superficie y el traslado del Piojito. Como se ve, entre unos proyectos y otros, no hay color. O si lo hay, y se nota la diferencia.
EN Sevilla se habla y se escribe mucho del Metro y del tranvía, pero menos de la Red de Cercanías. Apenas aparece en el debate político para lamentar que todavía no exista una conexión de Cercanías entre la estación de Santa Justa y el aeropuerto de San Pablo; o para plantear una nueva estación en Palmas Altas, junto al Lagoh. El origen de esa anormalidad está en las competencias. El tren de Cercanías afecta básicamente al área metropolitana. Como el Ayuntamiento no tiene competencias más allá del término municipal parece que esas cuestiones le resbalan, como si la cuesta de Castilleja se quedara en el más allá. Por eso, el alcalde, Juan Espadas, y el líder de la oposición, Beltrán Pérez, discuten con más frecuencia sobre el Metro y el tranvía.