PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
PARECE que hay una campaña destinada a terminar con el ciclismo en este país, que fue el de Bahamontes, Luis Ocaña, Perico Delgado y Miguel Induráin, entre otros. El año pasado organizaron un boicot político a La Vuelta, por la presencia de un equipo con patrocinio de Israel. Eso sirvió…

LOS Reyes de Holanda le han hecho un favor impagable a Sevilla. Desde que están Juan Espadas y su concejal Antonio Muñoz al frente del turismo no paran de buscar a un Obama, a una Rosalía, a un Pedro Duque o lo que sea para promocionar a Sevilla en todo el mundo y que abarroten los hoteles, y que construyan tropecientos más. Sin embargo, lo mejor a veces sucede por casualidad. Y así la Familia Real de Holanda ha felicitado las fiestas navideñas con una foto en la que los reyes Guillermo y Máxima, junto a sus hijas, Amalia, Alexia y Ariane, aparecen en la Feria, con ellas vestidas de flamencas. Esta sí que es una publicidad, que favorecerá que cientos de holandesas se vistan como una reina. Entre Sevilla y Ámsterdam ya hay vuelos directos.
LA anécdota es conocida. En el Carnaval de Cádiz de 1991, cuando comenzó la primera guerra de Iraq, el cuarteto del Peña y el Masa, ‘Tres notas musicales’, cantó aquel célebre estribillo: “¡Ay, qué casualidad/ ahora una Guerra Mundial/ la gente no respeta/ ni que estamos en Carnaval/ Rian, rian”. Pues eso, que en España tampoco respetan nada. Estamos perdiendo las buenas costumbres. Antes las fiestas navideñas tenían sus rituales y eran como una tregua pacífica que todo el mundo respetaba. El mensaje de Navidad del Rey, y ya está. A los discursos de los presidentes autonómicos no les prestaban atención ni sus familiares. En Andalucía, puede que algún enchufado, para pelotear. Y en esas apareció Meritxell Batet, y la Mesa del Congreso reservó fechas para la investidura de Pedro Sánchez, por si acaso.
LA Navidad en Sevilla siempre fue tranquila y en orden. La gente salía a las calles a ver belenes, que antaño se llamaban nacimientos. Desde que bajó la natalidad perdieron el nombre. Verdaderas multitudes acudían a ver los mappings de la plaza de San Francisco, sobre todo en los tiempos de Zoido. Pero las cosas van cambiando. Estamos perdiendo las buenas costumbres. Antes las fiestas navideñas tenían sus rituales y eran como una tregua pacífica que todo el mundo respetaba. El mensaje de Navidad del Rey y a la misa del gallo. Ahora es al revés, a la misa del gallo y al mensaje del Rey. A los discursos de los presidentes autonómicos no le prestaban atención ni sus familiares. En Andalucía, puede que algún enchufado, para pelotear. Y en esas apareció Meritxell Batet, y la Mesa del Congreso empezó a reservar fechas para la investidura de Pedro Sánchez, por si acaso.
ESTOS días pueden originar una ceremonia de la confusión. Se habla de Navidad y pensamos en cuestiones accesorias, incluso rutinarias. Si hay más o menos luces en las calles, si las cabalgatas irán por tales o cuales calles, si hay pistas de hielo o atracciones suficientes para los niños, si las campañas de promoción comercial son buenas y favorecen que la gente compre en Cádiz o en otros municipios de la Bahía, o incluso en Jerez, que es la tierra de las zambombas, cada año menos espontáneas y más dedicadas a recaudar. Se nos olvida lo principal, que es una historia tantas veces contada, en la que un Niño nace en un pesebre de Belén.
HAY una Sevilla que se ha reconvertido en un parque temático de la Navidad. Abre un pasillo de ángeles en la plaza de San Francisco, detrás de los cuales se aprecia la Giralda iluminada, como si se clavara en la oscuridad, y los arcos de luces de la Avenida, que marcan el camino de una carrera oficial. La fachada del Ayuntamiento está sembrada de lucecitas, que parecen evocar el espíritu de los sevillanos. Por allí se llega a la calle Tetuán, a la que llaman la milla de oro del comercio y el consumo, que espera vivir sus semanas fantásticas en estas fiestas, cuando el centro de la ciudad está abierto para las compras. En las administraciones de lotería ya han empezado a pagar los premios del Gordo y a cambiar los décimos para el Niño.