HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

UNA vez que Bruno García ganó las elecciones municipales y ya es el nuevo alcalde de Cádiz, la gente impaciente le está pidiendo hechos y no palabras. Mientras Kichi ya está impartiendo clases en un instituto de Puerto Real, el alcalde se ha entrevistado con los portavoces del PSOE, Óscar Torres, y la Izquierda Gaditana, David de la Cruz. Parece que hay buen rollito. Mejor así. Y no debería ser sólo porque ahora hay que repartir las prebendas, también para la oposición, aunque no sean de la misma cuantía. Para el nuevo poder local, lo más destacable es que el alcalde Bruno ha nombrado su equipo de gobierno, con seis jefes de áreas. Se ha visto que su candidatura era un equipo multiusos. Estaba pensada para ganar y para perder.
AL llegar a la Alcaldía, es normal que José Luis Sanz esté eufórico. Algunos que lo tachaban de hombre serio ya van diciendo que es un cachondo mental. Es natural que la gente se reubique, porque a Sanz le ha salido todo estupendamente, ni siquiera ha necesitado pactar con Vox para conseguir la Alcaldía. No tiene mayoría absoluta, pero podrá llevar a cabo sus políticas, al no gobernar en coalición. Con eso no se garantiza el éxito, porque es lo mismo que se dijo de Juan Ignacio Zoido en 2011, cuando ganó con abrumadora mayoría, y el PP perdió la Alcaldía cuatro años después. Se sabe que el PP en Sevilla gobierna en plan a ver qué pasa; necesita políticas vistosas, para que la gente vea y crea.
ANDALUCÍA tendrá alcaldes del PP en las ocho capitales de provincia, además de Jerez, Algeciras y Marbella. Sólo le falta Dos Hermanas (que permanece fiel al PSOE), entre los municipios de más de 100.000 habitantes. También gobernará en seis de las ocho diputaciones provinciales andaluzas (todas excepto Sevilla y Jaén, que permanecen fieles al PSOE). Esta ampliación del poder municipal para el PP llega un año después de que Juanma Moreno alcanzara la mayoría absoluta para gobernar en la Junta de Andalucía. Y no en todos los ayuntamientos les ha resultado fácil.
NI revancha, ni olvido. Mañana terminarán oficialmente los ocho años de kichismo en Cádiz. Vuelve la Alcaldía a estar gobernada por el PP. Sin embargo, todo da a entender que Bruno García será un alcalde de diferente estilo al de Teófila Martínez. La alcaldesa que estuvo al frente de la ciudad desde 1995 a 2015 protagonizó una gestión decisiva en ese periodo histórico, y avalada por unas mayorías absolutas que parecían eternas. Nadie imaginaba, a priori, lo que podía pasar en 2015, cuando el PP de Teófila aún fue el partido más votado, pero no pasó de los 10 concejales. Y el pacto de las izquierdas (que fueron tres, los anticapis de Podemos, los de IU y el PSOE, aunque los socialistas no entraron a gobernar) llevó a la Alcaldía a un activista conocido como Kichi, que pasaría a ser el alcalde de capital de provincia más estrambótico de España.
DECÍAMOS ayer que José Luis Sanz le ganó las elecciones a Antonio Muñoz en el sprint final. Es decir, en la última semana, quizás en el último día. Hay dos formas de verlo: Sanz ganó porque Muñoz perdió al final, o Muñoz perdió porque Sanz al final le ganó. Se mire como se mire, Sanz ganó porque jugó mejor el partido en los momentos finales. Y hay algo que quizás no se ha destacado como merece: no necesita a Vox para ser alcalde. Aunque sí para aprobar los presupuestos y alcanzar algunos acuerdos. Incluso las mejores encuestas para el PP, indicaban que necesitaría un pacto con Vox, ya que le daban empate o victoria mínima por un concejal. La diferencia de 14 a 12 superó las previsiones.