HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

EL pasado sábado (o sea en la víspera del Pregón de la Semana Santa) muchas personas se vieron sorprendidas por una procesión en el centro de Sevilla. En este caso se trataba de la Abnegación de San Bernardo, una salida procesional con orígenes en una cruz de mayo que comenzó hace 30 años. La procesión estaba organizada por la Asociación Cultural Cofrade (sic) que la sustenta. El paso, en madera de carpintería, ya no llevaba sólo al Señor con iconografía de Cautivo, como otros años, sino que ahora es un misterio con siete imágenes. Las seis figuras secundarias han sido realizadas por el imaginero Ramón Martín y se estrenaban este año. Era una procesión tipo vísperas incipiente, con todos sus avíos. Pero que no tiene papeles eclesiásticos y sólo está autorizada por lo civil.
EN algunas camisetas para guiris y gaditas, se leía aquello: “Lo siento, pisha, no to er mundo puede ser de Cai”. Con tal mensaje se resaltaba el orgullo local. Sin embargo, no está tan claro quién es gaditano o gaditana. ¿Los que han nacido en Cádiz, aunque no vengan nunca? ¿Los que residen aquí desde hace medio siglo, pero tuvieron la desgracia de que la cigüeña los depositara en otro sitio equivocado? ¿Los que ni siquiera viven en Cádiz, ni han nacido aquí, pero la aman con un amor verdadero, como si fueran comparsistas viñeros? Hay hijos adoptivos que parecen predilectos, y a la inversa, y hay hijos de su madre y de su padre, o de lo que sea. Con los gaditanos también sucede. Así estamos viendo que llegan y compran casas algunos gaditanos de espíritu, herederos de Hércules y los fenicios, que viven en Cádiz como segunda opción. Es decir, sólo en vacaciones y algunos días del año.
El Pregón de Julio Cuesta fue muy de Julio Cuesta, muy suyo, muy como es él. Pregón de contenido profundo, nada superficial. Pregón reflexivo, muy del momento. Pregón cristiano, y también comprometido, como se suele decir, entrando en terrenos difíciles, y sin aliviarse. Pregón muy sevillano, pero no desde el casticismo, sino de la Sevilla Universal y heroica, la que dio la vuelta al mundo y conquistó América, la de su barrio del Arenal y de Triana con la pequeña catedral del Baratillo, la del pueblo que sabe guardar las formas. Pregón muy de la familia, en la que estuvieron presentes Carmen, su esposa, y también sus padres, sus hijos, sus nietos, con los que recordó sus vivencias. Pregón bien dicho, según se esperaba de un buen orador como es él, que habló con sosiego, y no necesitó alardes histriónicos para buscar aplausos fáciles.
EN 1990, Sevilla fue el escenario elegido para consolidar la refundación del PP, bajo el lema Centrados con la libertad. Se celebró un congreso del que salió Aznar como un joven líder que buscaría llegar al poder frente a Felipe González. Era el peor momento posible, con los fastos de 1992 en puertas, cuando España acogía los Juegos Olímpicos en Barcelona, la Exposición Universal en Sevilla y la Capital Cultural Europea en Madrid. Se ha comparado su situación con la de Alberto Núñez Feijóo en 2022. Pero José María Aznar no llegó a la Moncloa hasta 1996, seis años después del congreso de Sevilla. Y no obtuvo mayoría absoluta, sino que debió pactar con los catalanes de CiU, los vascos del PNV y los canarios de CC.
VUELVE el Pregón de la Semana Santa en la mañana del Domingo de Pasión. Aún no ha terminado la pandemia, pero ha llegado el día. A Julio Cuesta lo nombraron pregonero en el otoño de 2019. Debía pronunciar su pregón en la Cuaresma de 2020, pero lo impidió el coronavirus. Tampoco fue posible en 2021, ya que el Consejo optó por una antología de pregoneros, entre los que participó el propio Julio Cuesta. En 2021, algunos pensaban que era preferible organizar el Pregón, aunque no salieran pasos a las calles en Semana Santa. Ya no estábamos confinados, como en 2020. Sin embargo, el Consejo consideró que podía quedar raro pregonar una Semana Santa que no se viviría como es costumbre. En todo caso, hubiera sido un Pregón atípico. Pero hoy no tiene sentido especular sobre aquello.