YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

EN los tiempos del coronavirus apenas se habla de otra cosa. Ahora surge una polémica cartesiana acerca de si se debía permitir o prohibir que unos dos mil romanos vinieran a Sevilla la semana próxima, con motivo del partido de la Europa League entre el Sevilla FC y la AS Roma, que aparte del morbito por los vínculos de Monchi, tiene la morbidez de que pudiera ser contagioso. A los sevillistas les han prohibido ir al estadio romano el 19 de marzo, día de San José, cuando se disputará el partido de vuelta. Han organizado la vuelta a puerta cerrada y la ida a puerta abierta. El asunto tiene varias contradicciones, que demuestran que se está gestionando de cualquier manera, por no decir a la caraja.
AYER comenzó la primavera en Cádiz. Esta es una ciudad que tiene sus tiempos propios. A veces no coinciden con los oficiales. Ya he escrito, y lo dije en el pregón del Rosario, que el otoño en Cádiz empieza cuando la Patrona emprende la subida de la calle Sopranis, para la recogida en Santo Domingo. Hasta ahí se prolonga el verano, que va dando cambayás, para acariciar con su última brisa a la Virgen del Rosario, con permiso de fray Pascual. Y la primavera comienza cuando abren Los Italianos, que es cuando se acaba el invierno en Cádiz. El invierno se queda herido de muerte cuando queman a la bruja Piti, cuando se acaba el Carnaval. Y entonces es cuando empieza la primavera, con el primer topolino, que es como el primer penitente de la Borriquita o del Señor Despojado en el Domingo de Ramos.
EL coronavirus se ha colado en la Cuaresma sevillana. Hoy es primer viernes de marzo, tradicional fecha de besapiés a Jesús Nazareno en San Antonio Abad. El pasado lunes, en el Vía Crucis con el Señor de la Salud (precisamente de la Salud), de la Hermandad de los Gitanos, no afectó para nada organizar una concentración masiva. Pero hay muchos resquemores y habladurías. El miedo lleva a analizar las costumbres que practicamos en las misas, en las funciones principales de instituto, en los besamanos y en los besapiés. Es decir, especial atención a lo que ocurre dentro de las iglesias.
EN contra de lo que están diciendo el teniente de alcalde Martín Vila y el alcalde Kichi (que ya se ha quitado la careta) José María Pemán no puede ser represaliado. Es una aplicación manipuladora de la Ley de Memoria Histórica. Ellos tergiversan la actuación de Pemán en el conflicto que dividió a las dos Españas. Cuando lo acusan, olvidan que se negó a que los escritores republicanos fueran expulsados en la Real Academia Española, olvidan su relación con Alberti para que volviera del exilio, y sobre todo olvidan su trayectoria desde los años 40 para establecer una monarquía democrática (que incluyera a la izquierda) y otros hechos comentados ya. Pero, además, hay otro muy importante: Cádiz le debe mucho a Pemán.
EN estos días de Cuaresma, que avanza, la plaza de San Lorenzo presenta un aspecto de miserere de Eslava. El Ayuntamiento ha retirado los 12 plátanos que quedaban. Como ya se ha informado, serán sustituidos por 12 almeces y seis gravilleas, pero en estos momentos la plaza aparece como si hubiera sido devastada. En esos plátanos crecía una historia que se pierde. Y al ver ese aspecto, han aumentado las conjeturas sobre quién ha matado a los plátanos. Una vez que nadie puede dudar de que están muertos, ni de que los han talado con unas estocadas hasta la bola. Las principales sospechas apuntan a Alfredo Sánchez Monteseirín, en sus tiempos de alcalde, por la reforma de la plaza y por las podas que hicieron de aquella manera.