CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

TAMBIÉN es mala suerte inaugurar el congreso de las aerolíneas de low cost en Sevilla justamente cuando se está hablando de los barquinazos de algunas empresas de low cost, en sectores tan florecientes y solicitados como las clínicas dentales y las peluquerías. Pero no hay que confundir el atún con el betún. Como en pasa en tantas actividades, todo depende. También es verdad que en el centro comercial de Torre Sevilla se ha inaugurado el primer Primark, esa tienda irlandesa que tanta ansiedad ha creado, y el otro Ikea, esa tienda sueca que tan entretenida resulta a la hora de montar. Nos guste o no, son los años felices del low cost, que estará de moda mientras la burbuja aguante.
EL barrio de Santa María tenía fama de ser el más rojo de Cádiz. La leyenda venía desde la II República y la Guerra Civil. Fue uno de los pocos lugares de la ciudad donde hubo resistencia visible el 18 de julio de 1936, con tiros en las calles y una represión posterior. Por otra parte, tristemente, algunos miembros del rojerío radical habían incendiado en 1932 y en marzo de 1936 (por consiguiente, mientras gobernaban los republicanos, antes del 18 de julio) las tres iglesias del barrio: la Merced, Santo Domingo y Santa María. En esos incendios, ardió por completo la Merced (con una pérdida irreparable de su patrimonio artístico), se quemó la primera imagen de la Virgen del Rosario (y también la segunda), así como estuvieron a punto de cargarse por completo la imagen del Nazareno, y se perdió la Virgen de los Dolores.
LA Noche en Blanco es como la carrera nocturna del viernes pasado pero sin correr, sino con circuitos culturales. Aquí no se trata de dar zancadas a lo Kipchoge hasta que aguantes, sino de seguir alguna de las 50 rutas que han organizado, o participar en alguna de las 160 actividades previstas. Los turistas pensarán que los sevillanos se han vuelto locos, que para vacunarse de la turismofobia les van a enseñar todo lo que hay de bonito en la capital de Andalucía. Y, además, deben visitarlo de noche, como si fueran los murciélagos del Parque de María Luisa, que están en trance de extinción, por culpa de los puñeteros loros.
HAY que ver la que se ha formado por el incidente de Andy & Lucas en Órgiva, un municipio de Granada. En pleno frenesí pararon la actuación y dijo Lucas que la concejala de Fiestas, llamada María del Carmen Arenas, era “una mamarracha” (que rima con borracha, lo cual también insinuó); y además que ese pueblo no se merecía tener a una concejala “sinvergüenza”. En Órgiva gobierna el PSOE, y la alcaldesa, María Ángeles Blanco, ha dicho que fue bochornoso, y han amenazado con denunciarlos. Teniendo en cuenta que Andy & Lucas se refirieron a una concejala en el ejercicio de su cargo, se supone que consideran que se extralimitaron en la libertad de expresión. Sin embargo, hay que valorar las circunstancias.
EL otoño nos ha salido caliente en todos los sentidos. Así no es raro que la gente se eche a las calles sevillanas a protestar. En los años de finales del franquismo, los estudiantes se echaban a la calle para conseguir esa Transición a la democracia que ahora critican los indignados. Aunque, en general, los estudiantes y obreros unidos contra la dictadura soñaban con hacer la revolución; o al menos poner su granito de arena lanzando piedras, mientras los grises de la Policía Armada les zurraban. Eran otros tiempos, cuando se salía a protestar sin red; o sea, jugándote el palo, y casi siempre por motivos solemnes, como la libertad.