MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

PUEDE que en otra vida Jorge Alberto González Barillas hubiera sido un personaje en un cuento de Gabriel García Márquez. Puede que se hubiera escapado de las páginas de un libro, donde quizás convivió con El último viaje del buque fantasma, Blacamán el bueno vendedor de milagros, o La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada. Puede que su magia sea la consecuencia de una vida apócrifa, donde las leyendas se mezclaban con las fantasías hasta confundirse con la realidad. El Mago no había sido un futbolista, sino un personaje. El principal enemigo de un mago será siempre él mismo, porque conoce los trucos de su magia. Así construyó dos mundos.
EL debate sobre el estado de la ciudad pasará a la historia por el arboricidio del verano. Los de Participa (o sea, Podemos) no respetan al alcalde en la misma medida que Pablo Iglesias a Pedro Sánchez. De modo que lo han rebautizado como Juan Serrucho, por su prodigalidad para talar árboles a destajo (hasta la semana pasada a eso se llamaba apear, pero ya no), y ahí están, enviando manifestantes con sus pancartas a la Plaza Nueva. La cosa tiene su gracia, aunque al alcalde le ha parecido “una tontería política”. También es injusto, ya que están reponiendo para compensar, y no se ha oído hablar de Juan Carlos Pala ni de Antonio el Sembrador. A pesar de que Cabrera y Muñoz han plantado por diversos barrios del hábitat urbano sevillano. Y al concejal de Parques y Jardines, David Guevara, le piden la cabeza, como si estuviera ahí para cortar por lo sano.
EN Riad, capital de Arabia Saudí, las cosas de palacio van despacio. En eso se parecen a Cádiz. Por fin, el príncipe heredero, Mohammed Bin Salman Bin Abdulaziz Al-Saud, ha firmado el contrato que pactaron el pasado mes de abril en Madrid. Un contrato conseguido gracias a la mediación del rey Felipe VI y su padre Juan Carlos, cuando todavía era presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Precisamente la entonces ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, fue la que intercambió el acuerdo de intenciones. El contrato es famoso, porque aportará una inversión de 1.880 millones de euros y facilitará cinco años de carga de trabajo en el astillero de Navantia en San Fernando, con 6.000 empleos directos e indirectos.
SE podría decir que el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, tiene una flor como la que cultivaba con éxito Johan Cruyff. Todo le sale bien. A diferencia de quienes parecen gafes, es lo contrario: un talismán. Entre sus mejores especialidades están los premios y congresos. Todos vienen a parar a Sevilla. Ha conseguido los Goya (que tienen premio por partida doble), pero también los premios de Cine Europeo, y los Max, y los Forqué, y los Ondas, y cualquier cosa que se le ocurra, donde haya faranduleo y lucimiento mediático. En los Goya tiene el glamour garantizado el próximo febrero, a un trimestre de las elecciones municipales. Y sin problemas: los indignados estarán callados, ya que es una fiesta de su agrado.
HA pasado por Cádiz Soraya Sáenz de Santamaría, dentro de la campaña que han organizado los del PP contra los del PP. Fue agasajada en el Hotel Atlántico por la plana mayor, que la apoya incondicionalmente. Y ha sido muy comentado el regalo que recibió: una camiseta del Cádiz CF, con la inscripción de su lema de campaña: SoraYA! y el número 1. Se la entregaron entre Juancho Ortiz y Antonio Sanz, mientras Teófila Martínez y otros militantes aplaudían. A unos les ha parecido bien, a otros les ha parecido mal, y a mí me ha parecido arriesgado.