A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

HAY que ver la que están montando con el stand de Sevilla en Fitur. Con el stand de Sevilla sin sus pueblos, quiero decir, ya que se ha independizado de la provincia porque no se fían de la Diputación. Una vez más, la confrontación hostil. En Sevilla sin sus Pueblos gobierna el PP con José Luis Sanz. En Sevilla son sus Pueblos gobierna el PSOE con Javier Fernández. Este año la Gran Ciudad ha montado el stand de Fitur por su cuenta, pero parece que no está a la altura de su grandeza. Han criticado que el stand en cuestión mide 110 metros cuadrados y está en un pasillo, como si fuera un diplomático de carrera en el Ministerio de Asuntos Exteriores a la espera de un destino. Sevilla no ha ido a Fitur como una Gran Ciudad, sino que la han puesto junto a Alcalá de Henares y Ciudad Rodrigo.
VIENDO la clasificación de la Liga de Primera División, se observa que el líder es el Girona y que el Cádiz está en zona de descenso a Segunda. Esta clasificación hubiera parecido una inocentada a principios de temporada, ya que se suponía que ambos clubes pelearían por evitar el descenso. Sin embargo, los gerundenses, con 52 puntos, ya están salvados, y aspiran a disputar el título de Liga (con permiso del VAR del Bernabéu) y a jugar la Champions League la próxima temporada. Algunos dicen que el Girona es el filial del Manchester City y que el Cádiz es el fruto de una locura por el balón, en la que pocos entrenadores confían, pues no quieren venir ni a palos. Pero lo del Girona tiene un mérito impresionante.
LA política ya no es lo que era. Antes se basaba en las ideologías y ahora sólo en el poder. De modo que avanza, y sigue avanzando, y continúa avanzando por el camino del espectáculo, más cómico que trágico, con personajes y situaciones de esperpento o vodevil. El teatro está vivo. Ahora los principales actores son llamados políticos. Todo es posible. Y, de vez en cuando, nos llegan noticias que evocan el realismo mágico. Va todo lo anterior por el supuesto pacto que se anunció entre el PP y Podemos en Sevilla para los presupuestos municipales de 2024. Parecía una inocentada. Aunque no se hizo público el 28 de diciembre.
LA confrontación entre dos bloques irreconciliables ya excede los límites del sentido común. No es sólo el espectáculo circense derivado de la amnistía. Ya contamina hasta las cuestiones más necesarias para los ciudadanos. Esta semana hemos visto un nuevo ejemplo, con las medidas contra la sequía en Andalucía que anunció Juanma Moreno. Me pareció vergonzosa la actitud de la oposición. PSOE, Vox, Por Andalucía (o sea, Sumar) y Adelante recurrieron a la demagogia por costumbre, en vez de intentar buscar acuerdos y proponer alternativas serias para un problema que van a sufrir los andaluces, sean de derechas o de izquierdas.
PARA peatonalizar como Dios manda hacen falta peatones. Si se peatonaliza una calle o una plaza, y por allí pasan pocos seres humanos, se está adoptando una medida inútil. Es lo que ha sucedido con las obras en la plaza de España gaditana. El anterior equipo de gobierno, en los tiempos de Kichi, defendió esa remodelación como uno de sus mejores logros. Martín Vila la puso de ejemplo. Y es verdad que allí hicieron algo, no como en el pabellón Portillo o el teatro del Parque, donde no hicieron nada. Pero lo hicieron mal. Y, por consiguiente, será necesario rehacerlo. Es un ejemplo, como dijeron, sí, pero de una obra pública fallida, de un desperdicio.