YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
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LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

SE veía venir que pasaría lo que pasó, porque todavía siguen mentalmente (y en la práctica) en Segunda División. Con una plantilla que no está a la altura, con un planteamiento táctico prehistórico y con errores propios del fútbol modesto. Lo peor no fue empezar con una derrota, ni que el Osasuna ganara por 0-2 aprovechando las dos únicas ocasiones claras de que dispuso. Lo peor fue la sensación de inferioridad, la falta de ideas, y la evidencia de que el rival estaba ganando casi sin despeinarse. Pocos se salvaron en este mal debut, que obliga a una rectificación a fondo para no hacer el ridículo.
HOY vuelve a jugar el Cádiz un partido en Primera División. En el estadio Carranza, sin público, por el coronavirus. Con una plantilla que no es la definitiva, ni parece a la altura de las circunstancias. En este verano hubo elogios a los artífices del ascenso. A los jugadores que marcan y evitan los goles, al entrenador Álvaro Cervera que decide las alineaciones y las estrategias, a los aficionados que animaron y se resignaron a las puertas cerradas del coronavirus… ¿Y al presidente? No se olviden ustedes del presidente. ¿Y a los directivos? No se olviden ustedes de los directivos. Alguno bueno harían. Se recuerda, porque algunos han sido demasiado rácanos para reconocer los méritos a Manuel Vizcaíno Fernández.
ERA un viernes 13 de septiembre, cuando el verano ya iba de recogida por los cielos del Aljarafe y los atardeceres cárdenos se anticipaban. En su taller de Gines, a los pies de una imagen de San José, quedaron las últimas virutas, desprendidas de la madera sagrada unos días antes. Eran también como espinas de su última corona, o reliquias póstumas del leño de su cruz. En aquella soledad, veías que las gubias nunca más serían tocadas por sus manos, y que algunas imágenes se quedaron como en medio del camino, desamparadas tras la definitiva ausencia de su creador. En el taller percibías unos silencios imposibles de olvidar.
EN Cádiz, además de la batalla de coplas, tenemos la batalla de nombres. Pero no debemos confundir los nombres oficiales, que ponen los ayuntamientos u otras instituciones, con los nombres propios populares, adaptados por el pueblo. Por eso, cambiar el nombre al estadio, al teatro de verano, a una avenida, a una plaza, o a una calle tiene consecuencias burocráticas, pero después la gente no lo va a llamar como se le ocurra a Kichi o a Martín Vila, sino por el que será su nombre propio y auténtico. A la avenida de la Sanidad Pública nadie la llamará así, ni tampoco de Juan Carlos I, sino la avenida del Soterramiento, que es como se la conoce.
CON la nueva anormalidad, el centro de Sevilla ya no es lo que era. Se ha quedado sin la población flotante y sin los pisos para turistas. Aparte de que crece un ambiente demasiado alternativo y okupacional por la zona de la Alameda. En el centro ahora se respira mejor, porque hay menos gente, aunque otros dicen que el ambiente está irrespirable. Y se habla de peatonalizar. Lo mismo de siempre. Juan Espadas apuesta por el Plan Respira y por un eje peatonal, que incluiría desde la Gavidia hasta la Encarnación, y que permitiría una plaza del Duque sin tráfico, con lo que supone, ya que allí en realidad lo que hay son paradas de taxis y autobuses (o sea, transportes públicos). A Juan Espadas se le ocurre lo mismo que a todos los alcaldes anteriores, con algunas variantes, eso sí. Como llevar el tranvía del Metro Centro hasta Santa Justa y después hasta la Encarnación.