LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia,…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

EL pacto que han rubricado Juan Espadas y Álvaro Pimentel va mucho más allá del presupuesto de Sevilla para 2021. Es un acuerdo municipal entre PSOE y Ciudadanos que funciona en modo inverso a lo que ocurre en el Congreso de los Diputados. La letra del pacto importa poco. Lo de menos es si servirá para que el tranvía haga más correrías por Sevilla, o no. Lo importante es la música. El pacto de PSOE y Ciudadanos en la Plaza Nueva suena bien. Es lo contrario de lo que hace Pedro Sánchez. Sevilla es el principal Ayuntamiento que gobierna el PSOE y aquí ha optado por buscar el encaje moderado, en vez de alcanzar un acuerdo con el Adelante de Daniel González Rojas y Susana Serrano. Tampoco son como Frankenstein estas criaturas, pero es cierto que resultaría más arriesgado.
HAY gente para todo. Algunos ya están preguntando: “Oiga usted, ¿quiénes serán los primeros en vacunarse en Cádiz? ¿El primero o la primera aparecerán en la portada del Diario? ¿Es verdad que Kichi se ha ofrecido voluntario para lavar su imagen? Vayamos por partes, que todavía no se sabe quiénes serán los primeros. Y que nadie empiece a formar colas delante del Hospital Puerta del Mar, con las sillitas de playa y los termos de café para las noches en vela, como si fueran a vender las entradas del Carnaval. ¡Tengan paciencia, que no se acabarán! No habrá reventa de vacunas, o eso esperamos. Y en cuanto a Kichi, no hay constancia de que se haya ofrecido voluntario para vacunarse públicamente. Kichi se bañaba en la Caleta, pero no es como Fraga en Palomares, tirándose pegotes y luciendo tipo con la bomba de los americanos.
ES una pena que ya no haya pintores como los de antes, ni políticos tampoco. Es una pena que ya no tengamos a Tintoretto (que a las nuevas generaciones les sonará a una tienda de moda) para pintar otra vez a Susana y los viejos. Pero en la versión del PSOE. En cuyo cuadro, a la pobre Susana (que está de capa caída) habría que sustituirla por Adriana, a la que mirarían con estupor Felipe y Alfonso, dos viejos de otros tiempos, a los que dejó en muy mal lugar la portavoz del PSOE sanchopancista, que es el que mola, no el de aquellos muchachitos de Suresnes, que tan desfasados se han quedado.
SIEMPRE que anuncian nuevas medidas es para fastidiar a la gente. Mira lo que han montado ahora para las reuniones en las comidas de Navidad. Salvador Illa (ese señor que sigue siendo ministro de Sanidad, a pesar de los pesares) dio a conocer las nuevas medidas para las cenas y almuerzos de las fiestas navideñas, que básicamente pasan porque no se pueden reunir más de 10 personas (incluyendo niños) y nada más que de dos núcleos familiares que no convivan, además de que para desplazarse entre el 23 de diciembre y el 6 de enero desde otro municipio no perteneciente a la comunidad autónoma hay que demostrar que vas a reunirte con tu familia “o con allegados”, pero no se sabe cómo lo acreditas. Ni tampoco a quién se incluye en la categoría de allegado. Según el ministro, los de “una afectividad especial”. ¿Se incluye a los novios y las novias, los otros y las otras, los amigos y las amigas con derechos hasta dónde?
EL próximo fin de semana debería empezar en el Alcázar una de las citas ineludibles del puente de la Inmaculada en Sevilla. Pero este año pandémico también se ha llevado por delante la exposición de dulces de los conventos. No voy a entrar en la disquisición de si han actuado con exceso de precaución al suprimirlo, mientras que otros mercadillos siguen abriendo. Para cada problema que le pusieran había una solución. No obstante, se trata de ser positivos y prácticos. Como se sabe, la venta de dulces supone un ingreso importante para los conventos de Sevilla, y sobre todo para los de la provincia, que encontraban en el Alcázar una clientela más amplia que la existente en sus confines perimetrales.