YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
LA ciudad de Sevilla y su entorno se pueden considerar como territorio de alto interés militar. Quizás sea la zona más estratégica de España, en estos momentos, para el Ejército. En una distancia cercana están las dos bases militares de EEUU en Andalucía: la de Morón de la Frontera y…
AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un…

AQUÍ tenemos otro tema bonito para nuestro alcalde de Cádiz, señor Kichi, y su pareja, la señora Teresa, siempre atentos a los conflictos del universo. Después de la gordobia ha aparecido la madrileñofobia. Consiste en el odio racial a los madrileños, a los que algunos tratan como si fueran negritos del África tropical, sorprendidos por error en un congreso del Ku Klux Klan. Todas las criaturas son hijos de Dios, independientemente del color de su piel, también los madrileños. Aunque estén presididos por Isabel Díaz Ayuso. Y aunque Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sean madrileños nacidos en Madrid, detalle que a veces se olvida. El problema es grave, porque se empieza convocando una pacífica protesta en Twitter y se termina derribando estatuas de madrileños.
EL mercado funciona así, a su manera. Todavía quedan algunos restos del capitalismo, que ha sobrevivido a la pandemia, y que no depende de grandes multinacionales. No son personas como Ana Patricia Botín o Pablo Isla, que le dicen al Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias lo que deben hacer, o como Antonio Garamendi, el presidente vasco de la CEOE. Los presidentes de los organismos empresariales y de las altas finanzas suelen ser vascos o catalanes, del sector no independentista, lo que les aporta un carisma heroico. Pero no me voy a referir a las altas finanzas, sino a las bajas, a eso que denominan la economía sumergida, que tan importante resulta en Sevilla, ciudad con tendencia al submarinismo económico. Según las estadísticas piratas, supone más del 30% del PIB local. Las nuevas guarderías son otro ejemplo.
EL Gobierno ha presentado otro plan. Si hace unos días fue aprobado el ingreso mínimo vital, que supondrá a las arcas públicas un gasto de 3.000 millones, ahora han destinado 3.750 millones para el plan de apoyo al automóvil. Esto parece el ingreso mínimo del sector de la automoción. La táctica es la misma. Primero los arruinan y después organizan un plan para aliviarlos de la ruina. Pedro Sánchez puso mucho énfasis en este plan, quizá porque Nadia Calviño le habrá recordado que el automóvil es un sector que mueve el 10% del PIB y el 19% de las exportaciones en España. Y claro, si piden que los de Nissan se queden en Barcelona, no van a seguir puñeteando a los coches.
LA Santa Sede hizo público ayer el nombramiento de Santiago Gómez Sierra como obispo de Huelva. Desde 2011 era el obispo auxiliar de Sevilla. Este cambio tiene repercusión para el Arzobispado. La rumorología apuntaba el nombramiento de un coadjutor, con derecho de sucesión del arzobispo, Juan José Asenjo, que presentará su renuncia por edad en octubre. Sin embargo, el mismo arzobispo explicó ayer que no solicitará otro auxiliar, para no condicionar, y que no vendrá un coadjutor para pocos meses. Los pronósticos para la sucesión siguen apuntando al actual obispo de Bilbao, Mario Iceta. Ese favoritismo no aporta seguridades. En la Iglesia, las sucesiones dependen de factores varios.
ESTAMOS llegando al final de la desescalada. Siempre con criterios racionales. Por ejemplo, al final se podrá ir a Francia el próximo lunes, como dijo la ministra Maroto, a la que desautorizó el ministro Illa tres horas después, al que desautorizó ayer el presidente Sánchez para decir lo que dijo la otra. Esta pandemia está cogobernada por grandes genios de la Moncloa, que incluso cobran a fin de mes. Ellos y ellas no sufren los apuros de la maría gaditana de toda la vida, que jugaba al cupón de la ONCE (cuando no al cupón pirata de la lotera clandestina), y que compraba en el Piojito, como si fuera su pasarela Cibeles de la avenida de la Bahía. Pues hoy puede ser un gran día, como cantaría Joan Manuel Serrat, porque vuelve el cupón de la ONCE y vuelve el Piojito.