ALGUNOS lectores me han pedido que vuelva a escribir un artículo del Cádiz CF en esta sección. Yo me he resistido, porque hay asuntos más serios, aunque para Cádiz y…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

FUE un bonito homenaje a Manolo Santander. Ya he recordado que ‘Me han dicho que el amarillo’, el verdadero himno del Cádiz, tiene sus orígenes en años de ruina. Tan diferente de la actual trayectoria del equipo, que es líder, con 15 puntos en cinco partidos. Puede que sea un espejismo, aunque no del todo. El Cádiz ayer marcó dos goles en las dos ocasiones que tuvo. Pero el Girona no creó ninguna, excepto la de un gol anulado a Stuani por claro fuera de juego. La victoria se fraguó aplicando a rajatabla el mejor manual del cerverismo. Sin vistosidad, aunque con mucha casta y una entrega al límite. Enfrente estaba la mejor plantilla de la Liga Smartbank.
HA fallecido Luis Álvarez Duarte, que era el último imaginero de la escuela clásica. En unos tiempos en los que se ha perdido el interés por la calidad de la escultura, fue el último superviviente, heredero de los maestros. Siempre trabajó a mano y a ojo, tallando la madera para hacerla divina y convertirla en imágenes sagradas, que movieran a rezar. Desde su infancia hasta su muerte ha transcurrido más de medio siglo dedicado a la imaginería, con una ingente obra repartida por toda Andalucía, España y la Humanidad. También en Cádiz y la provincia, donde no se puede entender la Semana Santa sin las obras magistrales de Álvarez Duarte.
Es el último imaginero de la escuela clásica, el superviviente, el gran heredero de los maestros / Su recuerdo siempre quedará vivo a los pies de Guadalupe, la Virgen que le cambió la vida
ERA un niño que hacía figuritas de barro; y todavía era un chaval cuando sacó de un sueño a la Virgen de Guadalupe. Desde que nació hasta que murió Luis Álvarez Duarte fue imaginero. También escultor, e incluso pintor. Un extraordinario artista. Pero, a lo largo de toda su vida, durante más de 60 años de actividad, fue asimismo el amigo de la Virgen.
LA Gerencia de Urbanismo ya ha admitido a trámite el proyecto para el nuevo barrio de la Cruzcampo. En los próximos años, Sevilla contará con más de 2.000 viviendas en un sector que antaño fue la periferia, pero que ya se considera relativamente céntrico. De facto, enlazará la zona de Nervión y la Gran Plaza con la del Polígono San Pablo. Será un nuevo barrio del este, pero más cercano a la Campana que Sevilla Este. En fin, es una bicoca para el sector inmobiliario. Y una promoción que no se oferta en parajes hasta ahora baldíos, como la Hacienda del Rosario o Palmas Altas. Este proyecto no es nuevo, sino una herencia, pero el alcalde, Juan Espadas, lo puede aprovechar en sus evidentes intentos de aumentar la población de Sevilla.
EN el salón de actos de la Fundación Cajasol (antes Casa de Pemán) presentamos el libro El obispo civil, de José Blas Fernández. Lo escribo en plural, porque yo hice la presentación propiamente dicha, si bien él interpretó después los pasodobles, los cuplés y el popurrí. Con un tono chirigotero, por la simpatía, aunque con el rigor que le caracteriza. Pepe Blas es de esas personas que usan la ironía y el sentido del humor, sin dejar de ser serio. A veces se ha propagado una imagen errónea de él. Quizá porque a pesar de escribir un libro sobre las más de 700 bodas civiles que ofició en el Ayuntamiento, Pepe Blas no se casa con nadie, y defiende sus derechos siempre. Sólo se ha casado con su esposa, Isabel Escobar, con la que contrajo matrimonio en 1973 en la iglesia de Santiago.