HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

TENER un ministro sevillano siempre ha sido una necesidad. Lo contrario se interpretaría como un insulto a la ciudad. Eso viene de antiguo, puede que desde los romanos, con Trajano, que no fue ministro, sino emperador. Sin detenernos en los múltiples casos históricos, se suele recordar que con Felipe González de presidente y Alfonso Guerra de vicepresidente, se puso una pica en la Moncloa en 1982. También es curioso que en la primera candidatura de UCD, en 1977, estaban Manuel Clavero, Jaime García Añoveros y Soledad Becerril, y que los tres llegaron a ser ministros. Soledad fue la primera ministra de la democracia recién recuperada, antes de ser alcaldesa de Sevilla.
TODO el mundo se indignó con el partido de Granada. Pero hubiera bastado que el Cádiz no encajara el gol fatídico del alargue ante el Tenerife para haber quedado sexto y disputar la eliminatoria frente al Zaragoza. El Numancia no se hubiera clasificado, así es el fútbol. Por un desajuste (impropio del cerverismo) se desperdició la temporada. Aunque era muy difícil que ascendiera en las eliminatorias, teniendo en cuenta el estado físico y psíquico en el que han terminado. Ciñéndonos a lo estrictamente deportivo (es decir, sin entrar en las divergencias de Vizcaíno y Pina), con lo que se ha sabido esta semana ya se explican algunos detalles y algunas actitudes.
LO siento, pero no todo el mundo puede ser gurú. Porque actualmente se practica una política de trampantojos y espejismos, donde los partidos se dan coba entre ellos, y hay asesores que parecen pagados por el enemigo. De modo que lo mismo dicen que lo blanco es negro, que insinúan que lo negro es blanco. O gris, según les conviene. Y ahora se está contando que, en realidad, todo lo que ha ocurrido estaba preparado por el Ibex 35, para teledirigir la política española gracias a tontos útiles, quitándose de la circulación al quemado Rajoy y oxigenando a Sánchez cuando estaba lánguido. Así el PP tendrá tiempo suficiente para recuperarse de los soponcios y el PSOE para protagonizar algunos días de gloria, dando alegrías a las feministas y los ateos, pero con el presupuesto de Rajoy a salvo. En resumen, una jugada maestra para consolidar el bipartidismo en unas horas bajas.
EL hombre (y la mujer, por supuesto) es un ser en permanente evolución, que comete tonterías a lo largo de su vida, de las que se puede aprender para no repetirlas. A eso se llama aprendizaje vital. Pero este no es un artículo de autoayuda, ni yo soy Elsa Punset (que escribió Una mochila para el universo), sino que me refiero a que pasa lo mismo con los alcaldes y alcaldesas. En el caso de Cádiz, el actual inquilino del despacho de San Juan de Dios llegó a la Alcaldía siendo Kichi, en cuyo curriculum lo más populista era que había salido en comparsas con Tino Tovar y Jesús Bienvenido, y que pertenecía al sector Izquierda Anticapitalista de Podemos.
LOS abonados de las sillas de la Campana le deberían organizar un homenaje a Francisco Vélez de Luna, tesorero del Consejo de Hermandades y Cofradías. Así como quien no quiere la cosa, ha salvado más de dos mil sillas en peligro de perdición. Siempre que entra un alcalde nuevo, se le ocurre lo mismo: “Vamos a reformar la carrera oficial, y así nos ganamos a los capillitas”. Se parte de la idea de que los capillitas no se han dado cuenta de nada en los más de 100 años que ha cumplido esa carrera oficial. Todos los Consejos de Cofradías han analizado esa posibilidad y todos la han descartado. Pero todas las semanas se escribe que está en estudio la reforma de la carrera. Antes era para ampliarla. Tras los sustos de 2017 sería para reducirla.