A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

LOS aires difíciles de Cádiz soplarán el domingo con un eco de Lunes Santo en agosto. Va a ser coronada canónicamente la Virgen de las Penas en la Catedral. La dolorosa viñera salió el miércoles, tras una misa en la calle de la Palma, para ir a Santo Domingo, la Casa de Acogida donde espera la Virgen del Rosario para las coronaciones gaditanas. Esta tarde, la Virgen de las Penas irá a la Catedral, tras recorrer el barrio de Santa María y hacer estación ante el Nazareno. Y el domingo regresará a La Viña, ya en su paso de palio, y recorrerá las calles gaditanas en una noche de verano, dejando estampas insólitas para el recuerdo. La coronación está plagada de singularidades. Tres procesiones con tres pasos diferentes. Y quedarán dos vírgenes coronadas: Palma y Penas. Gloria y Dolor. Dos caras de una sola Virgen, que es la Reina de La Viña.
DECÍAMOS no ayer, sino el pasado miércoles, que los políticos guapitos han tenido una favorable acogida en las urnas. Desde Adolfo Suárez hasta Pedro Sánchez. ¿Y las políticas guapitas? Pues no, salvo excepciones. Este es un país machista, a pesar de las campañas del Ministerio de Igualdad para que las señoras se dejen los pelos en los sobacos, en vez de fomentar que los señores se los depilen también. En este país, las políticas guapitas duran poco. Ahí ven a Inés Arrimadas. En Ciudadanos sustituyó a Albert Rivera para la reconquista, como si dijeran “vamos a cambiar guapito por guapita”. Empezó bien, pero los conduce al réquiem. Ni ella, ni Begoña Villacís, evitarán el desastre.
NO se le puede negar al PSOE que es el partido más listo de España. Es el partido que más años ha gobernado desde la Transición democrática, que la extrema izquierda todavía considera franquista. Es el partido que más años ha gobernado en la autonomía de Andalucía, concretamente tres años menos de los 40 que permaneció Franco en el poder. Fue el primer partido condenado en un caso de corrupción, el de Filesa, en el que defraudaron 1.200 millones de pesetas (entonces no había euros). Y es el partido que ha inventado un nuevo concepto: el despilfarro del dinero público con honradez. Para justificar la gestión de Manuel Chaves y José Antonio Griñán en el caso de los ERE.
UNO de los grandes monumentos de Cádiz es el oratorio de la Santa Cueva. Sin embargo, se debe añadir que la parroquia del Rosario, con la que forma un complejo religioso y artístico, es otra joya. Sus responsables actuales, los padres Óscar González y Rubén Virués, la mantienen estupendamente. Todo está muy cuidado e identificado. Recomiendo vivamente la visita. También a los gaditanos, que suelen ser los que peor conocen el Cádiz artístico. Se considera la Santa Cueva como una herencia que nos dejó el marqués de Valde-Íñigo, que hizo muchísimo más por Cádiz que algunos alcaldes, y no sólo el que ustedes piensan.
LAS ciencias políticas adelantan una barbaridad. Sin embargo, no en todos los casos adelantan igual. Algunos se han quedado varados en Maquiavelo, otros en Hobbes, estos en Montesquieu, esos en Karl Marx, aquellos en Gramsci, y los indignados en Pablo Iglesias el malo y las campañas esotéricas de Irene Montero. Pero, en la Transición española, se crearon nuevas formas de gestión que los Adanes y Evas posteriores han silenciado. Por ejemplo: el político guapito. Ser guapito de cara es un plus para el político. En España, un presidente guapito puede durar dos legislaturas, o incluso más, mientras que uno feo durará pocos telediarios. Con raras excepciones.