LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia,…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

IMAGINEMOS lo contrario: que un Gobierno del PP y Ciudadanos, con ministros de Vox, decidiera unilateralmente rebajar las mayorías para elegir el Poder Judicial, y así plegarlo a sus intereses. ¿Qué dirían los del PSOE y Unidas Podemos? Sin duda, que la derecha estaba dando un golpe de Estado, para romper los equilibrios de poderes, y mandar a tomar por saco el espíritu del barón de Montesquieu. ¿Acaso no era eso lo que sucedía en el régimen de Franco? ¿Acaso no era eso lo que ocurría en el comunismo prosoviético o en su disfraz bolivariano? Todas las dictaduras se afanan en controlar el aparato del Estado y ponerlo a su servicio.
A Eduardo González Mazo, ex rector de la Universidad de Cádiz, le concedieron el XIX Drago de Oro el pasado martes 13, cuando se celebraba el día de su santo. Con esto no quiero decir que fuera un regalo, sino todo lo contrario. Con ese galardón, el Ateneo reconocía sus méritos al frente de la Universidad de Cádiz, cuando vivió unos días dorados que difícilmente volverán. Al menos hasta que olvidemos las consecuencias de la pandemia. El Drago de Oro es un premio que tiene un historial interesante. Ese drago fue creciendo porque lo regaba con mimo Ignacio Moreno Aparicio, en sus años de presidente del Ateneo, y así lo ha seguido su sucesor en el cargo, José Almenara. En el jurado, además de Ignacio, casi siempre han estado Moncho Pérez Díaz-Alersi y algunos más, depende de la ocasión.
EN la lista negra del coronavirus andaluz han aparecido tres capitales de provincia: Granada, Málaga y Sevilla. Desde luego, no con la misma intensidad, ni con el mismo desarrollo. Recuerden que Málaga y Granada fueron las dos provincias andaluzas que ralentizaron la relajación de medidas y pasaron más tarde a la fase 1 y a la fase 2. En la segunda ola, vemos que tiene más incidencia, en general, allá donde sufrieron más muertes en la primera. Sin embargo, en Sevilla (que tenía una de las tasas de mortalidad y contagios más bajas de Andalucía, junto a Huelva, Cádiz y Almería) la evolución ha ido claramente a peor durante el otoño, según los datos de la Junta.
LA ciudad de Cádiz se ha convertido en el emporio del orbe para las personas llamadas sin techo. Ese nombre de por sí ya es indigno, además de un eufemismo, porque se refiere a personas sin hogar, que deben dormir y pasar el día en plena calle, y que no tienen otras posibilidades. Personas dignas de respeto y compasión, la mayoría con muchas historias tristes detrás. Sin embargo, lo de sin techo suena como acampada al aire libre, como si Kichi (antes del permiso) hubiera convertido Cádiz en un gigantesco camping urbano, donde incluso ponen sus tiendas de campaña. Van rotando y ampliando el territorio: en los bajos de la Caleta, en el mirador de Santa Bárbara, junto la fuente de las tortugas, en las bóvedas de Santa Elena, en el parque de la Telegrafía sin Hilos, en el foso de las murallas (la zona BIC), o debajo del nuevo puente de la Constitución de 1812.
TODAVÍA hay personas ingenuas, espíritus sublimes, almas puras, que preguntan: ¿por qué España es el país europeo que peor está gestionando la pandemia del Covid-19? Pues por la politización cutre. En este país todo se mide en clave de politiqueo, hasta las próximas elecciones, sin horizontes estratégicos. Mientras Pedro Sánchez pide unidad, él va a su alarma. También hay que tener claras las prioridades de salud, y ser consecuentes, algo que le falla a Isabel Díaz Ayuso. La batallita de Madrid es alarmante, porque nadie sabe lo que hace. No es sólo un problema de la capital de España. Hasta el presidente de la Junta, Juanma Moreno, hombre de por sí malagueño, pidió a los madrileños que no vinieran a Andalucía.