PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

POR la Puerta del Príncipe ha salido El Juli, por sexta vez. Los aficionados debaten si era exagerado. Como si fuera la puerta de su casa. La plaza de la Real Maestranza, en estos días, es como un oasis, aunque no puede tapar el difícil momento de lo que antaño se denominaba la fiesta nacional. Sería muy prolijo debatir las causas de la decadencia de los festejos taurinos en España. Entre los factores que influyen, el peor es la politización. Antes y después de la Guerra Civil, la afición a los toros era uno de los pocos asuntos en que las dos Españas estaban de acuerdo. Había toreros de derechas y de izquierdas, y poetas republicanos, incluso comunistas, que los mitificaron.
SIEMPRE que vienen las motos por el Mundial de Jerez me acuerdo de Pedro Pacheco. En su larga gestión de alcalde (desde 1979 a 2003) cometió errores e irregularidades, pero dejó Jerez que no la conocía ni la madre que la parió. Un ejemplo, entre otros, es el Circuito. Operación calificada de ruinosa en su momento, a la que ahora se pone como ejemplo de atracción de turismo y de llenazo en los hoteles de Jerez, la Bahía de Cádiz y gran parte de la provincia. No habría motos este fin de semana (dando por saco y formando ruido, pero con sus motoristas) sin Pedro Pacheco. Con los criterios que actúan los ayuntamientos, hoy sería imposible acometer un proyecto como el del Circuito. Aunque eso no evita que algunos alcaldes sigan desfilando por los tribunales.
ESTE año tenemos la Feria de Mayo. Pero el quinto mes del año, en Sevilla, siempre es el Mayo Mariano. Después venía el Junio Eucarístico. Algunos lo prolongaban al Julio Carmelitano y al Agosto de la Virgen, y así podríamos seguir por el resto del año. Mayo ha comenzado con un acontecimiento: el regreso de la Virgen de la Estrella y el Señor de las Penas a la parroquia de San Jacinto. Un retorno temporal, que se prolongará hasta la Cuaresma de 2020, mientras realizan las obras previstas en la capilla. Y sobre todo un retorno sentimental para muchos trianeros y hermanos de la Estrella, nostálgicos de aquellos años de San Jacinto, que terminaron en 1976.
ORGANIZAR actuaciones carnavalescas en el mes de mayo ya se hacía en los tiempos de José León de Carranza como alcalde y Vicente del Moral como concejal de Fiestas. Ahora el alcalde Kichi hace lo mismo. Aprovechando el día de los trabajadores, montaron una Batalla de Coplas en el Paseo Marítimo con cuatro tablaos. Es decir, unas Fiestas Típicas Gaditanas, populares y en mayo.
Se debe recordar, por aquello de la memoria histórica, que la recuperación fue una concesión del régimen de Franco para dar un poco de alegría a la población gaditana, que estaba conmocionada por la explosión de 1947. Al respecto intermedió el gobernador civil, Carlos María Rodríguez de Valcárcel. No hace al caso recordar la colaboración que tuvieron afamados autores carnavalescos con los dirigentes locales del franquismo para salvar el Carnaval con el control de la censura.
SE nos fue Barack Obama, pero ahora llega Bob Dylan. Cantará mañana en el auditorio de Fibes. Con razón, los jerifaltes de la cadena Hilton quieren abrir un gran hotel de lujo en Sevilla Este. El Palacio de Congresos se está convirtiendo en un escenario de lo más glamuroso para Sevilla, no sólo por la gala de los premios Goya, sino por lo que ha venido después. Y todo ello a pesar de que la línea 2 del Metro todavía no llega al lugar, lo que le situaría en el mapa, por lo menos en el mapa del Metro, que da pena verlo. Fíjense como está que cerraron las estaciones de Nervión y Gran Plaza para un Sevilla-Rayo Vallecano. Después la gente se queja. Y aún así, viene Bob Dylan. Con todas las entradas vendidas, pero sin Metro. Aquí no hay Metro para nada.