ALGUNAS noticias se repiten en Cádiz cada medio siglo, o incluso antes. Parece como si la ciudad viviera en una historia cíclica. De modo que, al revisar periódicos de siglos…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SE celebra mañana la Fiesta del Trabajo. O como se denomine ahora. Esta celebración ha tenido una evolución palpable en el último siglo. En los tiempos de Franco era el día de San José Artesano. Después, cuando llegó el color y la democracia, el 1 de mayo era la gran…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

NO sé si ustedes están siguiendo el Tour de Francia. Es muy recomendable, ahora que ha terminado el Mundial de fútbol, precisamente con el triunfo de Francia, y algunas tardes ayuda a dormir la siesta. Sin olvidar que en el Tour se aprenden ideas, ahora que en Cádiz hay un nuevo carril bici en un tramo del Paseo Marítimo, y se venden más bicicletas, y cualquiera se cree que es un discípulo de Miguel Induráin. Pues en el Tour, el pasado domingo, camino de Roubaix, los ciclistas se caían uno tras otro, por los adoquines del temido pavés. Y yo les digo mi verdad: el pavés de los adoquines del Tour es una porquería al lado de lo que hay en Cádiz.
HEMOS llegado a la segunda quincena de julio con un atasco previsible, según lo ha calificado Juan Carlos Cabrera, concejal de Movilidad (y de otros asuntos). Esto es como una cruz que le ha tocado cargar, sin que sea en la madrugada, sino a plena luz del día. Las obras del puente de las Delicias durarán hasta el 2 de septiembre. Es decir, que han elegido la segunda quincena de julio y el mes de agosto para los atascos, al considerar que la gente se despistará en las playas. Pero eso sucedía antes de la Torre Pelli, cuando la burbuja inmobiliaria. Ahora, después de Rajoy, hay muchos que van y vuelven en el día, y así contribuyen a los atascos. Y otros que ni siquiera pisan las playas (aprovechando este verano atípico sin 43 grados a la sombra), sino que se van directamente a los atascos de seis kilómetros en la SE-30, donde se echa la mañana, con el fresquito del aire acondicionado y la radio clásica.
HOY es 16 de julio y las puertas de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa se abrirán para que la Virgen vuelva a salir a las calles de Cádiz. Ella es la Reina del Mentidero y la Estrella de los Mares, y Ella es también la causa de que ese templo siga abierto. En contra de lo que piensan muchos gaditanos, la iglesia del Carmen no se ha cerrado. Lo saben los hijos de esa Madre, que acuden los sábados a verla en los cultos semanales de la Sabatina. Lo saben los pocos matrimonios que han conseguido casarse en el templo, a sus pies, en los últimos meses. Lo saben quienes todavía acuden los domingos para asistir a la misa. Lo saben todos los que quieren que ese templo siga abierto, como su corazón se abre para amar a la Virgen del Carmen, en una devoción que se heredó de generación en generación.
SON curiosas las vueltas que da la vida. Hoy puedes estar aquí, mañana allí y pasado nunca se sabe. En las vísperas del debate de la ciudad, el nuevo delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, visitó al alcalde, Juan Espadas, en el Ayuntamiento. Acudía Celis como si fuera un embajador de Pedro Sánchez, o algo así. Espadas lo recibió y le pidió que le organice una reunión con el ministro Ábalos para el Metro. Todo era como una película cómica. Porque, en realidad, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis tiene una experiencia municipal importante, sabe casi lo mismo (o más) que Espadas. Celis fue el hombre fuerte de Monteseirín durante siete años. En otras circunstancias, hubiera sido el sucesor natural para la Alcaldía.
LA visita de Jorge Alberto Mágico González ha servido para recordar los mejores tiempos de la historia del Cádiz. Coincidieron con los años del salvadoreño, pero también con otros futbolistas, como Pepe Mejías y el once del ascenso en Elche, con entrenadores como Milosevic y Espárrago, y con la presidencia de Manuel Irigoyen. Coincidió con el tiempo inmediatamente anterior a las sociedades anónimas deportivas, que es cuando se estropeó la magia. Más allá de lo histórico, quedó algo importante: el Cádiz de la magia amarilla. Consistía en hacer posible lo que parecía imposible.