CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

EN Sevilla, ayer la gente hablaba de la destitución de Lopetegui como seleccionador, de la retirada de Joaquín Sainz de la Maza como presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías y de la dimisión de Màxim Huerta como ministro de Cultura. ¡Vaya día! Desde que echaron a Rajoy parece que ha surgido otra conjunción astral, como la de Zapatero, ahora con Pedro Sánchez. Y ya es un sinvivir. En el caso de las cofradías, la gente está diciendo que esto se veía venir. Así que después de publicarlo Carlos Navarro Antolín, en primicia, en este Diario, han arreciado las especulaciones sobre quién será el siguiente presidente. Porque ya se especulaba.
ES una vergüenza para Europa lo que ha pasado con el barco Aquarius, que se quedó en alta mar con 629 criaturas porque no lo querían recibir en Italia ni en Malta. Ahí apareció Pedro Sánchez, que ofreció el puerto de Valencia para que entren. Es reconfortante su gesto solidario. Aunque en Italia hablan de “victoria”, como si le hubieran marcado un gol a España. Y puede que sí. Por ser buenos, podemos acabar siendo los que paguen la película de las mafias de la inmigración, que trafican entre Libia e Italia, y pueden desviar las rutas a España para unirse así a las otras mafias que trabajan desde Marruecos. Migrantes como los que han desviado a Valencia llegan a las costas de Cádiz todos los días. Ya ni siquiera es noticia.
FUE tan escandaloso el cisma del Palmar de Troya que se ha perdido la dimensión. Allí puede ocurrir lo más extravagante y siniestro sin que cause alarma social. La capacidad de asombro está agotada. Todo se asume desde la resignación de que es una fantasmagoría, que algún día acabará, aunque ahí sigue. El último episodio es morboso, surrealista y rocambolesco: Ginés Jesús Hernández, el ex papa palmariano Gregorio XVIII, está acusado de un intento de robo en la basílica, acompañado de su mujer, la ex monja Nieves Triviño, en el que presuntamente participaron, y que se saldó con una reyerta en la que fueron apuñalados el ex papa y un cura palmariano que lo sorprendió in fraganti.
EL alcalde de Cádiz, José María González, siempre está dispuesto a poner alguna carta sobre la mesa. Así como Enrique Tierno Galván, siendo alcalde socialista en Madrid, obtuvo una merecida fama por sus bandos, nuestro José María González, desde que ha cogido confianza como alcalde podemita en Cádiz, se está revelando como un prolífico autor epistolar. Y lo mismo se las envía a Pablo Iglesias y sus compañeros de Podemos como a otros destinatarios. La última, que se sepa, al nuevo ministro de Fomento, José Luis Ábalos, al que ha solicitado que venga a Cádiz a conocer el Museo del Carnaval. Esa es otra de sus grandes vocaciones: guía del Museo del Carnaval. Lo explica de maravilla, lo cual tiene mérito, si recordamos que sigue sin inaugurarse.
MAÑANA, 13 de junio, día de San Antonio, se cumplen tres años desde que Juan Espadas fue elegido alcalde de Sevilla. Puede que fuera un milagro, ya que el candidato del PSOE no había ganado. San Antonio es un santo con fama de milagroso. Entre todos los que he visto, el más admirable me pareció el de Lisboa (donde nació), con esos recuerdos impresionantes de las muchachas portuguesas que le pedían novio. San Antonio era el santo casadero, incluso para las señoritas más desesperadas, algo que hoy suena de un machismo irresoluble. Antes se decía que una treintañera sin novio se había quedado para vestir santos. Y hoy en día, para vestir un santo, se dan puñaladas mil vestidores. Y por el novio no se preocupa ninguna feminista.