CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

LOS eminentes científicos que fijan los horarios del fútbol profesional en España han descubierto, de repente, que en Sevilla hace calor en agosto. Así han retrasado dos horas el inicio del partido Sevilla-Villarreal, que comenzará el domingo a las 22:15 horas. Tampoco se espera una ola de calor descomunal para este fin de semana, con máximas de 38 grados y mínimas de 20, según Aemet. Los horarios del fútbol son demenciales, e incumplen las normas de alertas de calor, que aconsejan no practicar deporte a más de 30 grados. Sin embargo, ni a Celis, ni antes a Sanz, ni a ningún delegado del Gobierno, se le ocurre prohibir un partido por ese motivo.
EL turismo cultural es imprescindible para Cádiz. En agosto también se nota. A la provincia acuden miles de turistas, en busca de sol y playas, también de ocio y espectáculos. Pero no basta con eso. A la ciudad de Cádiz (y a otras de la provincia con monumentos) acuden personas que están veraneando en Novo Sancti Petri, Atlanterra,Vistahermosa o Costa Ballena. Personas que buscan algo más. No sólo sol, bares y chiringuitos. Por eso, exposiciones interesantes y de nivel artístico, como la de Traslatio Sedis en la Catedral, colaboran para aumentar las visitas a la ciudad. Sin embargo, la oferta actual es flojita.
DECÍAMOS ayer que Sevilla la Verde está protestando por todo, pero una lectora de Nervión me apunta: “Pues yo diría que este es el mes de la Sevilla negra. El Diario viene lleno de sucesos”. Señora, no vamos a discutir por los colores, ni Sevilla es como el arco iris, pero los sucesos es verdad que suceden, por eso se publican. Hay cuestiones que verdaderamente pueden ser preocupantes para la buena gente que veranea en Sevilla, o que está acongojada por la duda en las playas andaluzas. Pues la buena gente no se podía imaginar que tantos ladrones iban a robar un Seat León o un BMW de la serie 3, incluso quizá algún Volkswagen o un Opel, para alunizar en un centro comercial, o en las tiendas de telefonía móvil que se encuentran por el camino, antes de concluir la ronda nocturna estrellados en un Burger King.
EN la costa de Cádiz hay playas que son especialmente peligrosas, por las corrientes y los vientos. También las hay que son tranquilas, sin apenas oleajes fuertes. Comparadas con otras zonas turísticas de España, las playas gaditanas estarían a un nivel general de peligrosidad de la mitad para abajo. Aunque no es lo mismo La Caleta que La Aceitera. En general, y salvo excepciones, hay playas más peligrosas en Galicia y toda la cornisa cantábrica. También es verdad que las playas atlánticas suelen tener más oleaje que las mediterráneas. Visto lo que existe, el caso de Trafalgar es curioso.
POR favor, no le busquen comparaciones futbolísticas, pero así como existió Sevilla la Roja, parece que ahora existe Sevilla la Verde. En realidad, es lo mismo: son los herederos del PCE, que evolucionó desde el comunismo más casposo, purgante y de Stalin al eurocomunismo suavecito que aceptó la bandera rojigualda. Y, con el tiempo, como no daban pie con bola, se han reinventado. Primero como indignados, y ahora como ecologistas y animalistas. El arboricidio viene por ahí, sin dudar de los buenos propósitos de los amigos de los árboles. Igual que viene por ahí el amor a las cotorras puñeteras. A día de hoy, han pasado de Marx y Lenin a San Francisco de Asís, y ven a Juan Espadas como el Hermano Lobo con piel de cordero.