LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

A las nuevas generaciones de drogatas habría que explicarles algunas lecciones de memoria histórica. Sería oportuno que conocieran lo que ocurrió en Cádiz y buena parte de la provincia durante la década de los 80, cuando el caballo de la muerte galopaba desbocado y el negociete del hachís causó estragos. Cientos de jóvenes murieron prematuramente, otros se contagiaron con el Sida, y la desesperación se cebó en muchas familias humildes. Porque la droga no es un negocio para los pobres, es el peor cáncer para los pobres, que ponen los muertos, mientras los traficantes se enriquecen. Por eso, las protestas del barrio de Santa María o el Cerro del Moro no son un capricho de algunos vecinos. Saben de lo que hablan. Quizás algunos lo sufrieron en sus familias.
LA gente, que se fija en todo, se ha dado cuenta: es falso que Sevilla se quede paralizada por culpa del Rocío. Es falso que aquí se acumule un atraso histórico, derivado del folklore tradicional, que condena al paro, la miseria y el turismo de chanclas, y que nos aparta de la tecnología 4.0. Vean la realidad: el mismo día que salieron las hermandades de Triana y la Macarena, mientras a ambas orillas del río las calles se llenaban de rocieros con sus caballos, carretas y carriolas para acompañar a los simpecados, ¿qué pasó? Algo más allá, en Sevilla Este, estaban celebrando la Aerospace & Defense Meeting (ADM), que convierte a Sevilla en la capital aeronáutica internacional, con más de mil representantes de 300 empresas de 28 países, entre ellas las principales de la aeronáutica mundial.
SE le debería hablar claro a la gente: es muy difícil que el Carnaval de Cádiz entre a formar parte del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. ¡Ojo! No digo que sea imposible. Pero es muy difícil, ¿lo entienden? Por eso, no deberían crear falsas ilusiones antes de tiempo. Tampoco hace falta que ahora, al olor de la tostá, digan digo donde dijeron diego. Tampoco propaguen que resultaría muy negativo para el Carnaval y para Cádiz formar parte del listado de la Unesco, a fin de justificar que no entre. El Patrimonio de la Humanidad puede masificar el turismo, pero el Carnaval de Cádiz ya está suficientemente promocionado, y es muy conocido. No le va la vida en ello, ni tiene nada que ver con el silbo de la isla de la Gomera.
HAN pasado algo más de nueve años desde que Juan José Asenjo Pelegrina tomaba posesión, el 17 de enero de 2009, como arzobispo coadjutor de Sevilla con derecho a sucesión. Un cargo rarito, difícil de sobrellevar, que sólo se ha nombrado en España cuatro veces en el último siglo, dos de ellas en Sevilla. En noviembre de ese año, tras aceptar el Papa Benedicto XVI la renuncia del cardenal Carlos Amigo Vallejo, le sucedió en el cargo. Hoy la Archidiócesis de Sevilla es una de las mejor gestionadas de España, quizá la que más. Eso se deduce de los datos: es un dique contra el ateísmo y la secularización. Antes, en España, la reserva espiritual estaba en el Norte. Ahora se encuentra en Andalucía; y en Sevilla principalmente.
SER rociero en Cádiz capital tiene un valor especial. Desde el Rocío de 2016 tiene más mérito todavía, porque el actual equipo de gobierno de José María González los menosprecia. Puede que sea por ignorancia de lo que realmente supoone esta celebración. O por revanchismo, debido a que la anterior alcaldesa, Teófila Martínez, los recibía y trataba con afecto, además de acudir en no pocas ocasiones a la aldea para participar en la presentación de la Hermandad de Cádiz. En eso, como en todo, siempre debe predominar lo institucional. Aunque Cádiz sea una ciudad libre de mulas y de bueyes, en el resto de Andalucía existen otros criterios.