PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

COMO hay gente para todo, un propietario de pisos me alerta: ¿y por qué no crean en Sevilla una plataforma contra los okupas? Es decir un colectivo antiokupación, o algo así. Lo dice porque un grupo de asociaciones de vecinos de ciertas zonas del casco antiguo han formado un colectivo contra la turistización, que se denomina Cactus (con lo que pincha un cactus, ¿no podían haber elegido algo menos incómodo?), y que ya organizaron un encuentro de afectados en la Casa del Pumarejo, al que acudieron colectivos contra la turistización de Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y San Sebastián. Son precisamente las ciudades donde se empezó a hablar de la turismofobia, una casualidad.
ESTO parece una locura, pero tiene fundamento. Una vez más, el mundo imita al Carnaval de Cádiz, que sólo por eso ya debería ser Patrimonio de la Humanidad. Vean que ahora algunos pelotas americanos han pedido el Nobel de la Paz (nada menos) para Donald Trump, porque se va a entrevistar con el líder coreano Kim Jong-Un (puede que en Mongolia o en Singapur) y van a arreglar el mundo, y acabar con la amenaza nuclear, la guerra de las dos Coreas, y todo eso. Y digo yo, y ahora lo explico: en tal caso, el Nobel de la Paz se lo deberían dar a El Selu (que es el Trump verdadero) y la reunión hacerla en Cádiz, en el Palacio de Congresos (como aquella Cumbre Iberoamericana), y que cante la chirigota ‘Grupo de Guasa’, que es la que les ha dado la idea de juntarse.
PARECE que todo el mundo estuvo en París, en el mayo del 68. Como ha pasado medio siglo, la gente joven ya no se acuerda, porque todavía no habían nacido. El mayo del 68 ha influido en la política y en la cultura, forma parte de los mitos. Pero, en la realidad, no influyó tanto a corto plazo, sino que un mes después, en junio del 68, hubo unas elecciones legislativas en Francia, que las volvió a ganar con amplia mayoría el general De Gaulle, un hombre de orden, mientras que los comunistas del PCF y los socialistas de Mitterrand se quedaron con la mitad de escaños. Muchos indignados no votaron. En Sevilla, y en España, todo eso se vivió como en otra galaxia. Aquí, en abril del 68, se hablaba del triunfo en Eurovisión con el La, la, la, de Massiel en minifalda. La modernidad.
ES curioso ese afán de los dirigentes municipales de Cádiz por llenar los alrededores de la estación de zonas azules y naranjas. Siendo el alcalde González de Podemos, parecería más lógico que las hiciera moradas, o incluso rojas, ya puestos, en vez de azules, que es el color del PP de Rajoy; o naranjas, que es el de Ciudadanos de Rivera. Pero se debe añadir que en los terrenos de la antigua estación de autobuses, y en esos aparcamientos sitos junto a la Cuesta de las Calesas, lo que deben construir es una zona verde. Según el PGOU (que no sirve para nada), lo que se debe abrir allí es un gran parque, con sus árboles y todo lo demás. Por el contrario, es poco progresista llenarlo de coches.
LOS récords del Metro sevillano se han convertido en un sucedáneo de los barómetros del CIS para valorar las fiestas y sus circunstancias. Antes resultaba como más escatológico, ya que utilizaban como baremo las recogidas de basuras de Lipasam. Y así, en tiempos de Monteseirín y Zoido, se oía: la Semana Santa de este año ha generado más beneficios que la anterior, ya que han recogido tropecientas toneladas más de basuras. Y la gente loca de contenta. Lo mismo en la Feria. Sin saber si el resultado se debía a que había más guarrería, o menos, a la hora de ensuciar las calles. Por eso, el Metro lo veo como más aséptico y discreto. Además de que lo otro no ayuda al objetivo de Lipasam: convertir a Sevilla en la ciudad más limpia del mundo.