MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

SEGÚN mis cálculos, el Año del Tricentenario de la Casa de la Contratación no ha terminado todavía, excepto que haya durado medio año, ya que la conmemoración oficial arrancaba en mayo de 2017. Pensar que el Tricentenario ha originado una frustración en la ciudad sería exagerado, pues no ha pasado nada para rasgarse las vestiduras, sino que no ha pasado nada (o sea, nada de nada), que es lo que se esperaba. Ha sido una celebración académica y de andar por casa tranquilos, que contaba con dos grandes especialistas: Manuel Bustos, catedrático de Historia Moderna (que fue quien lanzó la idea antes de que empezaran los actos del Bicentenario), y Manuel Ravina, un gaditano, director del Archivo de Indias de Sevilla, el sitio clave. Pero al final resultó que el líder del proyecto era Fran González, o eso se dijo. Y Fran hizo lo que pudo, lo intentó.
LO han presentado como un inteligente descubrimiento, pero la tabarnización de los territorios ya existía: es como Corea del Norte y Corea del Sur. Consiste en mandar a los que piensan de un modo por aquí y a los que piensan de otro por allí. Es justamente lo contrario de la democracia, que consiste en la convivencia de quienes piensan diferente, en gobernar con mayorías sin pisotear a las minorías, en poder cambiar el gobierno cada cuatro años, en el respeto y el diálogo como método para afrontar los problemas. Tabarnia es un mal invento, porque consiste en lo mismo que se critica: separar, excluir, poner barreras… Y se puede hacer en todas partes, así en Cataluña, como en Sevilla.
POCO antes de las vacaciones de Navidad (en las vísperas del 21-D), la presidenta de la Junta, Susana Díaz, desmintió que piense adelantar las elecciones autonómicas en Andalucía. En los demás partidos casi nadie se lo ha creído, por lo que todos esperan que sean convocadas en los próximos meses, probablemente en el último trimestre de 2018. En teoría, correspondería ir a las urnas para las autonómicas en marzo de 2019, dos meses antes de las municipales. Pero puede ocurrir que el próximo año organicen tal festín de elecciones de todo tipo que se terminen distorsionando y solapando los mensajes, para general perjuicio.
VICTORIA del Cádiz por el sistema tradicional, que es el del sufrimiento. Victoria con mucho mérito, por las circunstancias que estaban todas en contra. Pesaba el cansancio del reciente partido de Copa ante un equipo de Champions como el Sevilla. Pesaban las lesiones y la ausencia de fichajes para recambios. Pesaba tener enfrente a un rival que ha fichado pensando sólo en el ascenso. Y hasta pesaba el arbitraje de Eiriz, que en los últimos minutos favorecía siempre al visitante. A pesar de todo eso, y de que el equipo llegó al final con uno menos, bastó el gol de Kecojevic para sumar los tres puntos.
LA gente no respeta ni que han llegado los Reyes Magos. Hoy es el día en que se debió celebrar la Pestiñada, pero la han aplazado. Antes de que aparecieran Sus Majestades de Oriente, llegaron las colas, y ya está vendido casi todo lo que había potable para las preliminares. Ahora hasta la concejala de Fiestas, María Romay, dice que las colas son tercermundistas, y que se las va a cargar, y que ha sido “un pelotazo” vender las entradas en el colegio de San Felipe Neri. Nos vamos aburguesando, porque en otros tiempos hubieran dicho que era un colegio religioso concertado y que había que municipalizarlo. Para entrar en San Felipe Neri también hay colas. Yo estudié allí, cuando don Clemente vendía bocadillos de caballa en los recreos, nada de entradas para el Falla.