TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

HEMOS leído en el Diario que Cádiz es la ciudad española con menos atascos y la segunda del mundo más fluida. El estudio Tom Tom Traffic Index 2018 ha analizado 403 ciudades de 57 países (de ellas 25 españolas). La capital gaditana ha ocupado el puesto 402 en el ranking de atascos, tan sólo mejorada por Greensboro High Point, una ciudad de Carolina del Norte (EEUU), en cuya área metropolitana residen en torno a 700.000 habitantes, y donde hay un tráfico genial, según parece. El récord del mundo de atascos lo ostenta la ciudad india de Mumbai, que es caótica e inexplicable, seguida de Bogotá (Colombia) y Lima (Perú).
EL anuncio de cierre de Hipercor en Los Arcos ha planteado dudas sobre el futuro de este centro comercial. No hay que caer en el alarmismo, ni tampoco olvidar que entra dentro de la reconversión interior que han emprendido sus propietarios. La competencia en Sevilla aumenta, más todavía tras la apertura del centro comercial de Torre Sevilla, y la del Lagoh, en Palmas Altas, que se anuncia para septiembre. En el Hipercor de Los Arcos se van a perder 172 puestos de trabajo. Los empleados serán recolocados en otros centros de esta empresa, pero no habrá una ampliación de plantilla, sino una reorganización.
DESPUÉS de la oleada de elecciones, España se ha convertido en el paraíso de los gurús políticos. Ahora hasta el más tonto vende una sandía como si fuera un balón. Para más despistar, intentan pactos sorprendentes en los trapicheos de las elecciones. En las primeras municipales de 1979 se montó un escándalo fenomenal cuando PSA y PSOE pactaron el trueque de las alcaldías de Sevilla y Granada, que convirtió en alcaldes, de rebote, a Luis Uruñuela y Antonio Camacho, respectivamente. Aquello fue un juego de niños traviesos, al lado de lo que pretenden ahora, cuando el debate del PSOE está en si pactan o no con Bildu en Navarra. O cuando Vox imita a Unidas Podemos, en el rechazo a los presupuestos andaluces, para ver qué sacan a PP y Cs en otras regiones.
ERA casi imposible que el Cádiz consiguiera el milagro de disputar las eliminatorias de ascenso. Esa oportunidad se tiró a la basura el pasado martes en Carranza, con la derrota ante el Extremadura. Sin embargo, en Gijón, el Cádiz volvió a mostrar su impotencia, el bajón psíquico con el que ha llegado a los dos últimos partidos. Es triste, porque en Granada hizo lo más difícil. Ha ocurrido lo mismo dos temporadas seguidas. No ha sido por casualidad. Es un fracaso, sí, porque la permanencia ya estaba casi asegurada en enero, cuando el Cádiz fichó a Machís para buscar el ascenso. No se debe engañar a la afición.
EN estos días, tras la dimisión de Fran González como concejal, se ha intensificado el debate sobre el hundimiento del PSOE en Cádiz. Quienes tenían guardados los cuchillos para cortar cabelleras los han enarbolado para buscar sangre política con Fran González. El resultado ha sido malo de solemnidad, sin paliativos ni excusas. Y con la desagradable consecuencia de perder el sillón del diputado provincial gaditano. No obstante, es falso que Fran sea el único culpable. Hoy, como continuación del artículo de ayer, quiero recordar algo esencial: este ha sido un fracaso más de los socialistas gaditanos. No es un cajonazo aislado.