TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

NO tiene sentido plantear un pacto contra Kichi después del resultado de las últimas elecciones municipales en Cádiz. Se puede recordar que no tiene la mayoría absoluta, un detalle importante. Pero su triunfo fue lo bastante amplio como para dejarle gobernar en solitario, en minoría mayoritaria. Decir lo del pacto contra Kichi se puede interpretar como un brindis al sol que hacía el PP, para quedar menos mal ante los indignados por el resultado. Es contraproducente para todos, incluso para la oposición. Serían acusados de hurtar el poder al alcalde que ha sido elegido por los gaditanos. Una conspiración de la casta facha y los sociatas vendidos a las multinacionales. En fin, absurdo.
ES una de las grandes curiosidades del Rocío de este año. La Hermandad de Triana vuelve a salir de la parroquia de San Jacinto, donde celebra la misa de romeros. Parece que hemos vuelto atrás en el túnel del tiempo. La parroquia trianera vive un periodo diferente, que es como un pasado recuperado. El Simpecado de Triana va a coincidir en San Jacinto con la Virgen de la Estrella. Dos de las grandes devociones marianas trianeras volverán a estar juntas, aunque sea por unos minutos, como era costumbre en otros tiempos, cuando ambas hermandades tenían allí su sede canónica.
EL Cádiz demostró que no se merece jugar las eliminatorias de ascenso a Primera. Con un empate hubiera mantenido el sexto puesto, pero perdieron ante el Extremadura, que no se jugaba nada, aunque se les vio motivadísimos, vaya tela, corriendo hasta con calambres como si les fuera la vida. La forma de perder del Cádiz fue un mamarracho futbolístico. Un gol regalado y una sensación de impotencia tristísima. Se han desinflado cuando había que dar el do de pecho, como la temporada anterior. En los últimos seis partidos, el Cádiz ha conseguido cinco empates y una derrota. Tampoco tuvieron suerte, les perjudicó incluso el aplazamiento, que dejó al Cádiz sin Machís, el único que hubiera podido enmendar algo.
LA exposición permanente de Juan Luis Vassallo Parodi podrá verse en la Casa de Iberoamérica. El alcalde, José María González (al que ya no hace falta llamar Kichi, para que la gente no se confunda en la papeleta), ha invitado a la inauguración en su nuevo emplazamiento. Como si fuera una novedad, cuando sólo cambia el lugar donde se exhibe, después del traslado forzoso desde el Centro Cultural Municipal Reina Sofía. No obstante, hasta la necesidad del trueque con la UCA se puede convertir en virtud. La reapertura de la colección, en su nueva ubicación, permitirá que la Casa de Iberoamérica acoja las exposiciones permanentes de dos grandes escultores contemporáneos: Juan Luis Vassallo y Cornelis Zitman.
SE perdió la vida conventual en Santa Clara, con una iglesia en proceso de recuperación. Pero cerca de allí, junto a lo que ahora se denomina Espacio Santa Clara, hay una casa que evoca una Sevilla oculta del siglo XXI. Me refiero a la Casa Sacerdotal, la residencia para sacerdotes construida con diseño de los arquitectos Gonzalo Díaz Recassens y Antonio Martín Molina. Allí estuvo el antiguo colegio jesuita de la calle Becas, aunque es recordado por el Ideal, un cine de verano. Entre la trasera del final de la Alameda, Santa Clara y Lumbreras sobrevive una Sevilla que se reinventa, entre los okupas y los grafitos, entre el arte contemporáneo y las exposiciones diversas. Allí surge también la Casa Sacerdotal, a la que llegó el Santísimo en la mañana del domingo de la Ascensión.