PARECE raro que un político del PSOE ofrezca a otro del PP un acuerdo para evitar que pacten con Vox. En ese sentido, va la moción que el portavoz municipal…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

LA Semana Santa gaditana ha conocido dos cofradías del Prendimiento. En realidad, la una derivó a la otra. Hoy saldrá del Carmen la actual cofradía, que se ha quedado como la única del Mentidero. Tiene su sede, como se sabe, en la capilla del Beato Diego, y allí ha arraigado. Se fundó en 1976; y en 1979 se fusionó con la Real Congregación de la Vela, una antigua institución que desde su fundación en 1792 se responsabilizó del Jubileo Circular del Santísimo. El Prendimiento encargó la imagen de su titular al escultor isleño Alfonso Berraquero. Fue bendecida en mayo de 1978. Desde entonces se puede decir que el verdadero Prendimiento es el del Mentidero.
ESTE artículo he dudado si lo publicaba o no, por no dar más malas ideas. No obstante, en prevención de lo que pueda ocurrir en las próximas Semanas Santas, se debe alertar al teniente de alcalde de Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera; al presidente del Consejo de Cofradías, Francisco Vélez; incluso al mismísimo Cecop, del peligro que se les viene encima. El patinete del cofrade puede causar estragos entre la ciudadanía durante la Semana Santa. Puede ser la siguiente gran aportación friki, como sucedió con las sillitas plegables de los chinos. Tal vez, en fecha no muy lejana, sea prohibido en la Madrugada.
l La actual Virgen de las Penas es la tercera dolorosa de Santa Marta l Sustituyó a dos de Luis Ortega Bru, que en la primera hizo un homenaje a su madre republicana, fusilada en la Guerra Civil
ERA una Dolorosa que reflejaba en su rostro las penas más duras de la vida, el sufrimiento de la muerte, y también una guerra. Aquella Virgen de las Penas, de la Hermandad de Santa Marta, encarnaba el dolor de la Madre que contempla el traslado de su Hijo muerto, pero en realidad era también el testimonio de un hijo que sufrió la muerte de su madre en unas circunstancias terribles. La familia de Luis Ortega Bru, el autor de la imagen, era republicana. En la Guerra Civil sus padres fueron fusilados. En 1939, el propio Ortega Bru fue condenado a muerte “por auxilio a la rebelión”. Tras serle conmutada la pena, pasó por la cárcel y por campos de trabajo hasta que fue puesto en libertad. En 1944 llegó a Sevilla.
LA coincidencia de la campaña electoral con la Semana Santa es una tentación peligrosa para politizarla. Por eso, ha resultado curioso lo ocurrido en Málaga. El hermano mayor de la Congregación de Mena, Antonio de la Morena, envió una carta a los líderes del PP, Pablo Casado; de Ciudadanos, Albert Rivera; y de Vox, Santiago Abascal, a fin de que se abstengan de acudir al traslado del Cristo de la Buena Muerte, para evitar que se politice el acto. Se podría pensar que si no lo quieren politizar, debían empezar por el principio. Es decir, que el traslado del Cristo no lo hicieran los legionarios. Pero eso supondría la ruptura de una tradición arraigada.
HA llegado otro Domingo de Ramos. Con sigilo, con lenta demora, cuando el calendario avanzaba como prisionero de su ausencia. La luna llena se retrasó y no se asomaba al balcón del cielo, donde los cofrades que se fueron al más allá se asoman todas las Semana Santas. Hoy revive el tiempo que ampara las nostalgias. Hoy los caminos de Cádiz llevan a Extramuros, hacia San José y Salesianos, pero después vuelven al centro histórico, que es donde sigue latiendo el núcleo íntimo de Cádiz, y conducen a Santo Domingo, a San Lorenzo, a San Agustín. Es allí donde nos conmueve, con su mirada, el Señor de la Humildad y Paciencia.